lunes, 20 de marzo de 2017

Día del padre

En 19 de marzo se celebra en España el día del padre y creo que este es el primer año en el que he pensado que es una fiesta que más que traer celebraciones, debería de modificarse. Me explico.

Tengo suerte, es la verdad, porque tengo unos estupendos progenitores, un buen hermano y abuelos, tíos y primos, buenos amigos, en fin, una familia.

Antes de empezar no quiero que se me malinterprete, estoy feliz de poder tener a mi padre, mi madre y todo los demás dicho anteriormente, pero ¿sabéis qué? Tenerlos a todos ellos no es por narices el único e irremplazable modelo de familia y de eso es lo quiero hablar.

¿Qué es la familia? La familia es el conjunto de personas que te quieren, te apoyan, te cuidan y se preocupan por ti. Independientemente de que te hayan hecho, parido, adoptado o acogido por una temporada.

Hay familias de papá y mamá, de papá y papi, de mamá y mami, de solo un progenitor, de abuelo, de hermanos y un largo etcétera..

Si nos paramos a pensarlo, que absolutamente injusto es que haya un día del padre y otro de la madre, que se le de tanto bombo y platillo como si no hubiera mañana.
Que estamos muy agradecidos, que sin ti no soy nada, que si a comer, que si a regalar... que sí, que genial agradecer a la familia todo lo que hace por ti, pero ¿por qué no se le hace tanto honor a los abuelos que también forman muchas miles de familias, o a los tíos y primos o a los hermanos mayores, por ejemplo?

En la televisión, en los grandes almacenes, en internet y lo que es peor en los colegios solo se habla durante días o semanas del día del padre o de la madre. ¿Quien se para a pensar en los hijos de familias monoparentales u homoparentales, entre otras?

Un adulto puede aguantar el bombardeo y constante recuerdo de esos días, pero un niño sufre y nadie le echa cuenta. Los niños se ríen de él si no tiene padre o madre, presumen del regalo que van a hacer, de la celebración, o incluso le compadecen y nadie tiene que dar pena a nadie por algo así.

Para los hijos es una angustia ver que se celebra con tanta fuerza algo que no tienen, pero también hace daño a adultos, solteros o en pareja, eso es igual, que quisieran ser padres y por las circunstancias que sean no puedan serlo.
Muchas personas lo pasan realmente mal y todos, sin querer, alimentamos en sufrimiento ajeno con unos días que fácilmente podían ser sustituibles por un día de la familia y ya está. Eso abarca a todo, familia de madre, hija y nieta, de dos padres, gemelos y perro, de pareja heterosexual casada con tres tortugas y dos canarios y todas las combinaciones que existen en la vida real.

Me parece que es algo digno de pensar, que a muchos ofenderán o parecerán mal mis palabras, pero ante tanta diversidad, en serio, hagamos un día de la familia, que todos los celebremos porque hay familias de sangre y de amistad y todas son válidas y verdaderas.

lunes, 13 de marzo de 2017

Reseña. Harry potter y el legado maldito

Acabo de terminar el libro y me encuentro conmocionada, con esa sensación de resaca literaria que dicen algunos y que también a mí me pasa.
Es como si necesitara un rato para recuperarme y volver a mi cordura habitual - poca o mucha jaja, eso no importa-.
Creo que solo quienes aman así la lectura pueden comprenderlo y me parece bonito poder compartirlo con ellos y con quienes no suelen leer, porque si le dieran una oportunidad a los libros quizá se sorprenderían para bien.

Cuando me enteré de que había un octavo libro y que continuaba la historia, supuse que sería con los hijos de nuestros protagonistas. Sí, no es lo mismo pero pensé que quizá valiera la pena.

Luego descubrí que no era una novela que hubiera escrito JK Rowling continuando la historia, sino una versión en libro de la obra de teatro que se había estado representando.

Me dije a mí misma que si no era de la misma autora no la leería, que era como un escrito de fans y que no tenía sentido, que prefería quedarme con el buen recuerdo del final de la saga que conocíamos todos.

Un tiempo después, leí por curiosidad algunas reseñas de compañeros blogueros y no es que me dieran mucho ánimo para aventurarme en la historia, que si muchos cambios de tiempo y espacio y bla, bla, bla, no digo más que sino hago spoilers.

Un día entré en un centro comercial y vi el libro delante de mí, creo que mi vena potterhead dormida despertó y no tuve por más que hacerme con el libro. Me lo regalaron por navidades junto con un giratiempo - sí, soy una friki y muy orgulosa de serlo- .

Aún así tardé en empezar a leer, pero casi desde el principio me enganchó. me vi en la tesitura de quiero seguir leyendo pero no quiero seguir porque se acaba (como me pasa casi siempre) hasta que por fin lo terminé.

Sinceramente me ha encantado. admito que mucho más de lo que me esperaba en un principio. 
No me disgusta leer teatro así que lo he leído bien, se me ha hecho muy ameno, de hecho me ha resultado cortísimo y me he quedado con ganas de más, de mucho más.

Supongo que a los fans del mundo Harry potter todo nos parece poco. la historia cuenta un poco más del futuro de los protagonistas lo que se agradece porque toda información es buena.
Evidentemente se hace raro verlos siendo padres, trabajadores y casi cuarentones, pero yo que voy camino de esas edades, como quien dice, no debería sorprenderme.

La trama es enrevesidilla, bueno, en principio sencilla pero se lía una parda que te hace seguir leyendo para ver como termina todo.

Al final, saliéndonos del tema magia, todo trata de las cosas habituales de la vida, las buenas y malas relaciones de padres e hijos, los amores, el colegio con los muy populares y muy poco populares y todo lo demás como miedos e inseguridades, pérdidas, orgullo, odio, amistad...

Al final, aventuras. Es un libro donde se viven aventuras y que me encantaría ver adaptado a la gran pantalla pues no todos hemos tenido la oportunidad de ver la obra de teatro, aunque si la trajeran a España y en español, no me lo pensaba dos veces en ir a verla.

Yo recomiendo el libro, sobre todo si sois amantes de la saga porque creo que os gustará volver a leer sobre viejos amigos y lugares entrañables como Hogwarts.

lunes, 6 de marzo de 2017

Las estaciones

Es curioso que el invierno sea frío, triste y lluvioso y a la vez sea época en la que se enriquece la tierra para dar sus frutos y por el contrario el verano que es soleado, alegre y motivador, la tierra necesita del agua acumulada para saciar su sed.

En primavera los árboles se visten con sus mejores galas cubriéndose por completo de hojas y en otoño al ver las nubes llorar continuamente, se ponen tan tristes que se despojan de sus hojas desolados por el frío..

Cuando llega el invierno los campos se cubren de un manto frío, sólo sienten el calor de los pequeños animales que viven en él y el humo de las chimeneas que viven en los hogares.

Al llegar la primavera el sol hace que las montañas descubran su interior, liberándose de la seda blanca que la envuelve.

Y llega el verano y con él los animales van buscando la sombra de un árbol que les alivie del calor y una buena alberca donde refrescar sus gargantas.

Y el viente fresco avisa de la llegada inminente del otoño, las plantas amanecerán con el rocío y las calles se inundarán como cada año del olor a tierra húmeda.