lunes, 15 de mayo de 2017

Dar

Dicen que hay que dar para recibir. Pero ¿Hasta donde estamos dispuestos a dar y en que sentido?

Las madres en su primer encuentro con sus bebes ya en el vientre lo dan todo por sus futuros hijos, incluso si hiciera falta la vida como ocurre muchas veces en el reino animal.

Pero fuera del ser madre o padre con ese instinto adquirido ¿hasta donde damos? Quizás en las relaciones se da todo sin miedo a nada, aunque la respuesta en algunas ocasiones no es la que deseamos y menos aún cuando hay líos de faldas.

Las personas podemos llegar a devastarnos por seguir ahí al pie del cañón, esperando un mínimo de ese ser que nos han vendido y que al fin y al cabo es una idea que nos hemos formado en nuestra cabeza.

Otras veces en el trabajo, el jefe está apretándonos tanto las tuercas, alentándonos con que hay que dar a la empresa lo que necesita y más, para luego no tener la recompensa merecida, lo que consigue es que nos frustre.

Esta frustración es trasportada a otros ámbitos de nuestra vida: como puede ser la amistad, cuando recibimos una muestra de afecto y no somos capaz de gesticular si quiera un "y yo también".
Entonces que es lo mejor ¿Dar para recibir o dar sin esperar nada a cambio?

Cuando las acciones que uno realiza para bien de el de al lado las hace sin esperar nada a cambio, solo para que esa persona este mejor, tu conciencia esta tranquila, relajada porque tú has hecho lo que está en tu mano para mejorar a tu alrededor.
Pero si por el contrario crees hacer lo mejor y minas a esa persona con inseguridades, miedos, etc.. ¿Cuánto quieres a esa persona?

Muchas veces somos tan sumamente egoístas que pensamos que lo mejor para esa persona es dar para luego quitar, como cuando se le da un caramelo a un niño y luego se lo quitas en ese instante, el niño pasa de un estado de felicidad a otro de decepción que no sirve para nada, aquí el fin no es positivo para el niño.

Así que, en muchas ocasiones es mejor apartarse a un lado de esa persona para que pueda dar esos pasos, que encuentre la felicidad aunque no sea a nuestro lado como quisiéramos, pero es mejor dar hacia otro lado que recibir incertidumbre o silencios.

2 comentarios:

  1. ¡Hola Sara!

    Yo personalmente pienso que hay que dar sin esperar nada a cambio así no te decepcionas, por supuesto hablo del tema sentimental...en el trabajo lo justo y necesario :D

    Un beso amiga ;)

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    1. La cosa es hasta qué punto dar a veces ¿no? creo que hay que dar por que te apetece pero tampoco hasta el infinito y más allá si la otra persona pasa tres kilos. Muchas gracias por pasarte, un beso, guapísima

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