jueves, 28 de abril de 2016

El mundo ideal

Nacemos, crecemos y de pronto somos adultos, entran los instintos paternal y maternal y da igual estar casados o no, es el momento para empezar a tener niños.

No hace tanto que los propios padres les habían dado la lata y cansado, mandando, diciendo, molestando con sus reglas y manías y los futuros padres y madres habían jurado y perjurado que ellos no iban a ser así con los hijos, que les escucharían, les dejarías hacer de todo, les ayudarían y apoyarían fuesen como fuesen y decidieran lo que decidieran para sus vidas.

Entonces llega la hora de la verdad y cuando tienen a sus bebés en brazos cambia el interruptor interno y empiezan a ver un mundo diferente y las normas de los abuelos comienzan a tener sentido y también sus preocupaciones, sus dudas, sus enfados y castigos. 
Sus miedos y su afán por tener a sus "pequeñuelos" dentro de una preciosa burbuja imaginaria que ellos mismo han construido.

Es una burbuja donde las esquinas de la casa tienen protectores para que no se hagan daño, se respetan las horas de comidas y sueño cambiando hasta los hábitos de salir a tomar algo con un familiar o con los amigos, se compran solo juguetes educativos y no violentos y en la tele no se ve otra cosa que el canal de los dibujos animados, se lleva a los hijos al parque de atracciones y al zoo, al cine y a comer a la hamburguesería después como extra.

Les prometen un novio ideal o una novia maravillosa, unos estudios fáciles de sacar y una trabajo prometedor con sueldazo, una familia numerosa con chalet en la ciudad, coche familiar y piso en la playa para veranear.

A veces no les dejan hacer absolutamente nada, ni ir solos a comprar el pan por si les secuestran, ni cambiar una bombilla por si se electrocutan, ni trocear el filete empanado por si se cortan, ni ver una peli de acción por si alteran con la sangre o se vuelven unos psicópatas, asesinos en serie o leer un libro para un año más del que tienen por si hay palabras o temáticas escabrosas; les acercan al colegio, al tenis y al inglés en coche para que no se cansen y les llevan la mochila de puerta a puerta, no se vayan a herniar.

Un día no tienen más remedio que dejarlos ir solos a clase, a la casa de su vecino a jugar y con su amigo a pagar en el banco el seguro escolar para echar la matricula del próximo curso en el instituto.

Justo ahí el mundo real les enseña a sus burbujas que sus padres olvidaron hablar de algunos temas; la maldad, las envidias, las mentiras, las señoras que se cuelan en la tienda porque no eres muy espabilado, el novio que te pone los cuernos con otra, la compañera de trabajo que te pone la zancadilla para ascender ella o el cuchillo de filo que corta y que no habían utilizado nunca porque sus padres le daban el de sierra no se fuera a lastimar.
                                                                      ...

El cuadro de nuestra artista es sencillo y sin muchas florituras, va al grano y muestra un mensaje muy concreto. Inspirándose en la idea de que los padres en ocasiones crean un mundo ideal para los hijos cuando la realidad es otra muy diferente.

Se puede ver perfectamente el mundo tal y como es, de fondo y en medio esa burbuja sostenida en las manos del progenitor protector.

Contrasta la sobriedad en los colores del asfalto, los edificios y las oscuras carreteras con el verde prado lleno de flores de colores y el camino hasta el castillo de cuento de hadas.
No todo en la vida real es malo ni mucho menos y de hecho si nos fijamos podemos ver como ambos mundos comparten un precioso cielo azul con nubes.

Una pintura natural sin ningún signo de recargamiento, siempre con la intención de mostrar ese mensaje tan claro y a la vez valioso que nos haga reflexionar y que entiendan tanto niños como mayores porque llega perfectamente a todos como si fuera la ilustración de un cuento.


El cuadro está realizado en el año 2009. Técnica Guache
Para saber más sobre la artista: https://twitter.com/pincelligero 
                                                           https://t.co/p76JrLzGnE
                                                           https://t.co/LqqeorgPw8

lunes, 25 de abril de 2016

¿Por qué escribir un blog?

Hace tan solo unos pocos meses que empecé a escribir este blog y aunque lleva tiempo y esfuerzo es algo que quería hacer desde hace muchos años - desde que leía el de la Ricci, no sé si os suena- pero no me había terminado de arrancar a ello, por miedo, por pereza... por desconocimiento de como empezar, seguramente.

Hay blogs de todos los modos y maneras, de temáticas tan variadas que es una tontería enumerarlas, pero a mí me llamaban la atención sobretodo los de literatura, los de cocina y evidentemente los blogs personales.

A veces me pasaba que me ocurrían cosas a diario y pensaba: esto me gustaría contárselo a todo el mundo para que lo supieran u opinaran, se emocionaran o aprendieran algo increíble, otras veces veía una obra de arte maravillosa y quería compartirla con la gente o una película interesante, quizá un libro que me llenaba un montón o simplemente me apetecía enseñar un poema o un relato propio que quizá pudiera gustar y provocar algún sentimiento en los demás.

Respeto mucho al resto de blogs y sé que algunos tienen temáticas muy concretas como los de cocina que comentaba antes y  aunque me gustan, sentía que tenía mucho más que contar que cocinar y lo descarté enseguida.

Con el literario me pasó igual, me encanta leer, me apasiona, de hecho, al igual que escribir, pero con la carrera no tengo todo el tiempo que me gustaría para dedicarle a la lectura placentera -el Derecho mercantil y el de trabajo y la seguridad social son los que me roban el tiempo ahora mismo- así que tener uno de reseñas donde apenas podría subir una al mes no tendría mucho sentido.

Así que lo mejor para mí y lo que iba a llenarme más era un blog personal. Aquí puedo subir lo que me da la gana y soy libre, no tengo que seguir las indicaciones de nadie ni las pautas de nada más que el buen gusto y el respeto.

Tengo una colaboradora que al igual que yo escribe sobre lo que le mueve, amores, injusticias, programas de tv, fútbol, amistad o perros por ejemplo, como le apetece y cuando le apetece.

Entonces ¿por qué escribir un blog? porque me gusta la poesía, leerla y escribirla y quiero que llegue a más personas que ni la conocen o nunca se han interesado por ella.
Escribo un blog porque me encanta el arte en todas sus expresiones y me apetece mucho compartir los cuadros de una gran artista a quien admiro para que todos puedan conocerla.
Lo hago porque me encanta leer, sobretodo literatura fantástica -ya sabéis que soy una friki- y las historias siempre me despiertan algo que contar y además me gusta hacer la comparativa, si puedo, con su versión en cine para "refunfuñar" un poco de sus diferencias. No hago las típicas reseñas porque no tengo un blog de literatura, así que me salto los datos básicos, la sinopsis y la puntuación numérica y voy directamente al grano con lo que me ha despertado el libro.
Sobretodo escribo un blog para opinar, para compartir lo que me gusta, para desahogarme cuando veo cosas que me molestan o son injustas, para contar como veo yo las cosas porque me apetece, porque quiero emocionar, cabrear, hacer reír, enseñar, aprender... escribo un blog porque soy escritora y escribir es mi vida, es lo que me llena, lo que me hace bien, lo que me permite sacar de dentro las penas y la rabia.

Escribir es sentimiento, emociones, buenas o malas depende la circunstancia y la ocasión. Yo busco escribir primero para mí y luego para cada una de las personas que me leen, da igual opinión, poema o relato, todo provoca algo, mueve nuestro interior y cada persona lo hace suyo y significa una cosa diferente.

Si al menos a una persona le llegan y le hacen sentir mis palabras, habrá merecido la pena no quedármelas solo para mí.

¿Por qué escribís o leéis vosotros los blogs?

jueves, 21 de abril de 2016

No te marches ahora...

Es increíble, hoy mismo he escrito el post de las redes sociales y tan solo unas horas más tarde estaba mirando el facebook y me ha dado un palpito; se me ha venido a la cabeza una amiga de quien hacía una temporada que no sabía nada y me digo: voy a mirar qué es de ella y al meter su nombre en el buscador he pensado: esta me ha quitado.

Lo voy a escribir ahora mismo aunque lo subiré en unos días, así que, querido lector es momento presente para mí, aunque el día que lo lees ya será pasado, ahí va.

"Añadir a mis amigos" es la frase que me he encontrado en su perfil. Quizá yo tenía un poco de razón en mi post y sentir que esa persona ya no es amiga duele más por ese dichoso nombre que si fuera un seguidor.

Estoy enfadada y triste y decepcionada y me sienta tan mal algo así que voy a cometer el error de escribir este post completamente en caliente, sin poner  tiempo de por medio, sin darme la tregua de calmarme.

Me hace pensar que la culpa la tengo yo. Varias personas que me importaban en, más o menos medida, se han marchado; lo han hecho en un intervalo bastante corto de tiempo y se me han juntado todas sin que haya tragado una y luego otra.

A todas las tenía cariño, es cierto, con una coincidía muchas veces por Madrid y yo creía que nos alegrábamos de vernos, habíamos sido amigas en el instituto y yo pensaba que algo de eso queda por ahí.

A otra hace unos quince años que no la veo, la encontré por casualidad y me alegré mucho, nos escribimos alguna vez y habíamos comentado que podíamos vernos cuando yo fuera a la ciudad, incluso le dije que tenía muchas ganas de presentarle a mi novia. Pufff, paparruchas, que ridículo me suena todo y que manera de sentirse estúpida, si pensaban quitarme que no me hubieran añadido de amiga.

Ha pasado mucha gente por mi facebook del colegio y del instituto que después se han marchado, me ha importado de poco a regular porque al fin y al cabo ya no son nadie en mi momento actual pero no me disgustaba tenerlos, leerlos, saber de sus vidas... por favor que hemos compartido montones de años de clase, exámenes, excursiones, recreos.

Y luego estaba ella, la última pérdida, cuando nos encontramos le eché cosas en cara y quedamos más o menos en paz, íbamos a vernos pero por una cosa u otra no nos vimos y me dio algo así como un ultimátum, ahí las cosas quien las echó en cara fue ella. le contesté, no me dijo más, creía que habíamos quedado en paz pero se ve que ella no lo tomó así y ahí está el quiz de este post.

No voy a ser la mala, ni esta ni ninguna otra vez más en que la gente se marche avisando o sin avisar, no voy a sentirme culpable por algo que no he hecho, no voy a sentirlo más, no voy a llorar ninguna pérdida. No soy yo quien se va y quien lo hace tendrá sus razones, si tiene que volver a mi vida que vuelva, ya sabré yo si estará la puerta abierta.

Lo de la última me atravesó, qué más da decirlo, la quise mucho, seguramente a rabiar, tanto como se puede querer a los diecisiete años a un amor medio imposible pero que a veces me daba esperanzas y a la vez preciosos momentos como terribles y que, para variar, acabó como el rosario de la aurora casi antes de empezar pero que yo recordaba con cariño.

Otro adiós más, otro cachito menos de corazón u otra tirita. Creo que es una larga historia en realidad y lo mejor es que sea contada en otras circunstancias y en su momento. 

lunes, 18 de abril de 2016

Gomaespuma. Tu voz

Me enteré por casualidad de que a ella le gustaba escuchar tu voz antes de dormirse, hablaba contigo y se quedaba dormida así... es normal, yo lo entiendo perfectamente.

Recuerdo como si la estuviera escuchando en este instante lo que me provocaba tu voz, tenías una de esas voces que relajan, que tranquilizan al más nervioso, que te envuelve, que te hace sonreír, que te pasarías las horas escuchando sin hablar porque te llena de esa manera que solo quien te haya escuchado sabe.

He pasado mucho tiempo al otro lado por teléfono, conocía tu manera de hablar con exactitud porque me parecía curiosa.
A veces era pausada, otras corrías y te atropellabas como una loca, a mí me hacia gracia que saltaras de una cosa a otra sin avisar y esa manía tuya de pronunciar de más las "eses" como si las "supervocalizaras" igual que con el sonido "k".

Si cierro muy fuerte los ojos parece que aún te estoy viendo. Esa forma tuya de leer lo que fuera, sobre todo tu templanza y emoción al leer poesía, tu sentimiento y candidez cuando leías mis poemas... era increíble verte llorar cuando alguno te llegaba, cuando te emocionabas, cuando no dejabas de leer aunque te cayeran irremediablemente por la cara las lágrimas. Lo sé, lo he repetido mil veces, pero es algo que tengo ahí clavado.

¿Por qué no te grabé recitándolos? hubiera llorado yo también al escucharte, al recordar como se te llenaba la boca cuando alguno te entusiasmaba especialmente y decías despacio y vocalizando efusivamente: es magnífico, enfatizando en la sílaba donde reposa el acento y la tilde en esa palabra... magnífico. Aún te oigo decirlo.

Me acuerdo de la primera vez que te escuché hablar, te llamé al móvil porque estabas preocupada, te encontrabas mal y yo sentí ese instinto protector que siempre me salió por ti y que aún te tengo aunque ya no valga nada ni pueda ponerlo en práctica -incluso en la distancia y ausencia, sobretodo porque solo me une a ti y tus cosas desconocimiento-.

Contestó al otro lado una niña de voz dulce e indefensa, insegura como si dudaras y desconfiaras de quien te estaba llamando y qué era lo que iba a pasar cuando descolgaras.
Fue una conversación rara, parecía que había miedo en tu tono y daban ganas de darte un abrazo aunque aún no te quería como llegué a quererte y por supuesto ni me imaginaba que llegaríamos a eso y después incluso a esto que ahora tenemos y que es nada.

Hace poco encontré un vídeo tuyo por casualidad, entre fotos en una carpeta del ordenador, lo vi y me harté de reír por el contenido. Cuando acabó sonreí y sentí en mi interior una gran tristeza. No lo puedo evitar, a veces todavía te echo de menos.


jueves, 14 de abril de 2016

El arte de ligar

Como ha cambiado la forma de cortejarnos. Antes, en tiempos de nuestros abuelos, se tiraban mucho tiempo detrás de esa jovenzuela hasta que conquistaban su corazón, pero sin correr demasiado.
Todo esto llevaba de por medio encuentros a escondidas en sitios como guateques, los bailes del pueblo... con amigas incluidas para que no sucediera nada (también conocida como aguanta-velas) y él iba a buscarla a su casa para hablar con una reja de por medio.
Todo esto era el cortejo para ese noviazgo que terminaba con la pedida al padre de ella de su mano (que miedo vernos en esa situación).

 El tiempo fue avanzando y con ellos los cambios, también pasando a tener los ligues, parecido a los de antes pero ya no con tanta formalidad.
Lo digo por que ya uno podía salir con varios chicos hasta dar con su media naranja; se encontraban en las discotecas y demás cuando era ella invitada por aquel chico que iba con su grupo de amigos y se fijaba en la chica del otro grupo de amigas. Parecía que al final se emparejaban los dos grupos. ¡Que tiempos escuchando Los Pecos y  El Dúo dinámico, entre otros!

Llego la época de los 80, un revuelo para las hormonas donde él y la joven experimentaron grandes cambios en todos los sentidos y entre ellos la libertad sexual. Aquí ya sí que se aseguraban más aún el elegir bien cual sería el acompañante de su historia.

En los 90 no nos hemos quedado atrás porque tuvimos en nuestra mano Internet, un gran aliado para esas mentes que buscaban su media naranja y la pintaban según los gustos del que estaba en el otro lado de la pantalla. ¡Cuantos amores se habrán formado gracias a él y cuantos  rechazos al verse en persona y no ser como se escribían!


Pero no fue lo único que tenían, hay que añadirle que, como avanzó la tecnología tanto, estaban muy bien comunicados y tenían aquí sus primeros teléfonos móviles. 
¡Que gran invento para esos mensajes de amor que costaban 25 pesetas y solo eran tres lineas, en blanco y negro y sin emoticonos a color de tu gran amor, Perico, el de los palotes!

Antes de llegar al final de esta opinión también me gustaría recordaros esos amores de verano cuando salíamos de la ciudad y nos íbamos a la playa o al pueblo y nos encontrábamos allí varios chicos y chicas de edades similares.
Formábamos nuestras pandillas y surgían con el calor y las hormonas los amores que sólo duraban eso la mayoría de ellos pero que se vivían intensamente con esos paseos, esas sesiones de cine de verano, aprovechando la oscuridad para robarnos algún que otro beso y otros encuentros.

Por último el siglo XXI con todos sus avances en la comunicación, los jóvenes ahora utilizan mil y una redes sociales para comunicarse y ser cariñosos a través de "muñequitos" y "ya si eso quedamos más adelante"
Por cierto que ahora no se llama ligar, que se "tiran fichas" no sé yo si es que no estoy en su edad pero eso de tirarse fichas parece que están jugando a tirarse aros e intentar colarla en el palito.

Todas son validas mientras que el ser humano busque su felicidad y su amor de la forma que sea y recuérdenlo, no se ama un día al año, sino todos los días, porque el amor es estar al lado de la persona que queremos en las tempestades y en la calma.

lunes, 11 de abril de 2016

Más allá de la Lluvia

El poema de "Lluvia" que subí el otro día me ha hecho escribir un "más allá de..." como hice con el de "La Roca más diamante del mundo" en su momento. Nadie me lo ha pedido ni nada de eso, pero es un poema importante para mí y me apetecía hacerlo.

Este poema lo escribí hace aproximadamente un año y he querido postearlo y además explicarlo o contar algo más de él porque es especial, significa muchas cosas y me evoca situaciones, personas, algo de lluvia de colores en forma de lágrimas por emoción, cariño, melancolía, tristeza por el pasado...

Primero quería comentar que me han parecido muy curiosos los comentarios de las personas que han leído el poema. Casi todos coinciden en que cada uno debe ser libre de expresar su amor, que la homosexualidad debe ser visible y el amor libre y que es una reflexión o un texto digno de compartir.
Parece como si hubiera escrito algo reivindicativo, unas lineas quejándome y haciendo apología de la libertad y en contra de la homofobia en este caso.

¿Sabéis que? os agradezco un montón los comentarios y el ánimo y respeto hacia este tema. Sin embargo confieso que no se me había ocurrido que fuera esa la repercusión. Quiero decir que para mí es un poema. De verso libre o una prosa poética, como queráis llamarlo. Unos versos personales que sentí escribir, uno de mis poemas favoritos sobretodo por la última parte.
Es una manera de expresarme, de sentir, de sacar de mí lo que soy y lo que siento, sin intenciones sociales, ni de ninguna manera. Es mi vida, mi forma de amar, mi día a día, para mí es la forma que tengo de ser. Simplemente soy yo.
Todos lo veíais como una revolución frente a la sociedad, yo ni siquiera repare en ello, para mí es uno de mis poemas personales, de amor, ya está, no había visto la temática lésbica.

Es decir, sé que la hay, pero no era mi intención principal ni mucho menos el hacer saltar por ella. Es curioso, supongo que la mayoría sois heterosexuales y por eso habéis reparado en ella. Sé que en cierto momento hace referencia a una posible homofobia de la gente de alrededor de las amantes que mira y las insulta y aún así tampoco lo escribí consciente ni con mayor intención, como decía es mi vida, mi mundo -no es que me vayan insultando por la calle no os asustéis- yo lo vivo desde dentro y es muy diferente de como pueden verlo otras personas.

Me encanta que lo hayáis hecho todos los que comentasteis, da gusto tener lectores y amigos del blog que opinen así y sean tan abiertos y libres.

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Por otro lado es un poema que le gustaba mucho a una persona que quiero o que he querido, más bien y que también me quería. Dejó de hacerlo hace tiempo y creo que me contó muchas mentiras, pero estoy segura de que adoraba este poema, de que eso sí fue cierto.
Le hacía emocionarse y llorar, decía que era su favorito y casi puedo escucharla leerlo en voz alta. Cuando lo publicara había pensado dedicárselo.

Le recordaba un poco a una relación que había tenido, creo que por aquello del tren y las distancias y el final le encantaba - la verdad es que es lo mejor del poema-.

Me pasa que me encanta y me entristece a la vez leerlo, pero creo mucho en él y me emociona.

No lo escribí por nada o nadie en especial, solo por el amor y por el conjunto de emociones y sentimientos que tuviera en ese momento y que me inspiraron a hacerlo; ya no los recuerdo. A veces te pones a escribir y salen cosas maravillosas sin más razones.

Quizá alguien se sienta identificado, no lo sé, los poemas hacen eso a veces, que nos sintamos parte de ellos, que nos veamos protagonistas y sean nuestros por una vez, por todas las veces que los leemos. Parece que hablan de nosotros, de nuestra historia, de nuestra situación. Es verdad que los libros son de los que los leen y no de los que los escriben.

En mi cuenta de Twitter hay escrita una frase que dice: Poesía como forma de vida. Es verdad, así lo siento miles de veces, versos libres que vuelan según su necesidad, que evocan lágrimas y risas, pérdidas y anhelos, recuerdos e ilusiones, al fin y al cabo, para mí la vida es eso, poesía.

jueves, 7 de abril de 2016

Ego te absolvo

Se dice que el amor no tiene edad, ni sexo, ni color ni entiende de diferencias ni de etiquetas, que nos enamoramos de quien nuestro corazón elige y no vemos más allá ni debe importarnos ninguna otra cosa.

Estaba pensando ¿alguna vez habéis estado con alguien que no fuera la pareja "perfecta" para vosotros a ojos de la sociedad? quizá con una persona de vuestro mismo sexo o con quien os llevarais muchos años, de otra etnia o religión.

Os confieso que según lo veo yo, el asunto tiene dos partes, una buena y una mala. Por propia experiencia puedo asegurar que este tipo de situaciones son bastante difíciles y que si de por si cada pareja es un mundo y ya cuesta conocerse, gustarse, entenderse, compenetrarse y seguirse amando y queriendo estar juntos sin agentes externos molestando, no os digo nada si la sociedad se encarga de poner trabas añadidas.

No sé si soy de esos que creen en los amores románticos y de película, que pueden con todo y luchan contra todos y vencen pase lo que pase y se presenten las dificultades que se presenten; pero solo puedo decir que ir por el "lado salvaje" como diría mi querida Paige en Pequeñas mentirosas, no es camino de rosas.

En realidad creo que el único secreto está en que te importe un bledo lo que piense de ti y de tu vida el resto de la gente y ahí tengo que meter vecinas, compañeros de clase o de trabajo, amigos, familia y demás conocidos varios que - si son unos desvergonzados sin vida propia interesante - os pararán por la calle a preguntaros.
Si te dejas influenciar por los comentarios, por los "consejos", por lo social y moralmente "correcto" apaga y vámonos y deja ya a tu novio o novia cuanto antes porque la relación no va a ninguna parte.

El amor es ciego, - ya lo dijo quien lo dijo y era un gran sabio- el quiz de la cuestión viene en que no lo son las relaciones y tampoco las "chinches pinchonas" que siempre aparecen a nuestro alrededor para darnos lecciones de vida y color -como el álbum de cromos para los que sois de mediana edad-.

Si lo pensamos bien ¿qué más da si soy blanca y estoy con un negro? ¿qué más da si me etiqueto como gay o si estoy con quien me gusta en ese momento y no me etiqueto? ¿qué más da si mi novia tiene veinticinco años menos que yo? ¿acaso en esas relaciones no hay amor, acaso el color, la edad o el sexo determinan algo tan trascendental que yo me he perdido o que he obviado y que determina si se puede llamar o no al sentimiento que tienen dos personas - la una por la otra- amor y relación?

Lo que decía antes era precisamente esto, la parte mala es que la gente es intolerante con las diferencias, con lo que no le parece habitual, con lo que los adultos les han enseñado que va en contra de la moral, con lo que las religiones les han dicho que es pecado o contra natura y eso les asusta.
A veces dicen que les da asco; yo simplemente creo que les da miedo que su burbuja perfecta estalle y no sepan que hay tras ella o como deben comportarse. La respuesta es simple, con el mismo amor que nos tenemos los que vivimos relaciones "diferentes" porque no hacemos nada malo a nadie, solo queremos vivir en paz y que nos tengan respeto, que se reconozca nuestra igualdad y nuestros derechos y que todos podamos ser felices sin meternos con lo que hace el de al lado.

He vivido alguna de esas diferencias y actualmente la vivo en mi relación; sinceramente me importan los demás un pimiento, pero me ha importado, he sido más joven y ser aceptada era muy importante en esos años; aún así comprendí la parte positiva, que el amor es cosa de dos y que lo que importa es lo que se viva y se sienta en esa pareja, dentro de esa relación y que no le afecte nada de los de fuera, porque si se quiere de verdad todo se arregla. 

Estad con quien queráis y que nadie os diga que está bien o mal o si es pecado venial o mortal; eso es cosa vuestra. Por si acaso, Ego te absolvo...




lunes, 4 de abril de 2016

¿Libro o película? III El dador de recuerdos

Esta es una novela infantil-juvenil que conocí por casualidad; una de mis alumnas tenía que leerla para hacer un examen después y como sabe que me gusta el género enseguida insistió en que leyera la sinopsis. Me llamó la atención al momento y ella me dijo que me lo podía dejar pero solo un día porque era de la biblioteca y debía entregarlo.

Lo leí en unas horas porque no es muy largo y cuando empiezas estás deseando enterarte de más cosas, recibir más información, saber que pasará al final y descubrir por fin el desenlace.


Unos días después buscando en Internet descubrí que también tenía su versión en cine y de inmediato la vi para comparar.

Resulta que El dador se trata de una tetralogía, todos los libros están ambientados en una época similar y afortunadamente ya tengo en mis manos los otros tres, En busca del azul, El mensajero y El hijo. Espero leerlos pronto.

Del libro puedo decir que entiendo que sea lectura recomendada en el sistema educativo de varios países y a la vez libro vetado en otros.

Se trata de un tema medianamente controvertido porque sacas en conclusión -sin demasiados spoilers- que se ha creado una comunidad perfecta, totalmente estructurada y donde se vislumbra un sistema "comunista" (podríamos decir) y se practica la eutanasia tan tranquilamente porque en resumidas cuentas los habitantes ni siquiera la entienden, solo la realizan como un trámite más.

Es una comunidad de igualdad y que busca el bienestar de sus habitantes. Aquí, solo una persona es conocedora de todo, del pasado y de todas las cosas que el resto no saben para que los sentimientos y las emociones no les hagan elegir mal y su perfecta sociedad no se desestabilice.


Me ha gustado un montón porque me encantan los libros que hablan de civilizaciones alternativas, sociedades con reglas diferentes que se han adaptado porque el presente solo lleva a la destrucción -o así lo ven los escritores y yo misma-.


Parece interesante porque de algún modo es como si advirtieran lo que podría pasar si seguimos matándonos y haciendo daño a todo lo que vemos -personas, animales, planeta...- es un mensaje similar al de las sagas de Los juegos del hambre o Divergente. 

Sería bueno ver más allá y no dejar que se vaya todo al garete en el futuro porque se ha luchado mucho por una libertad que en ocasiones no sabemos usar y quizá en unos años 
- 50, 100, 300- acaben quitándola pensando que es por el bien de la humanidad.

Solo me queda recomendar el libro, es muy corto y yo me quedé con muchas ganas de más, de seguir leyendo, de que la autora hubiera sacado más partido al tema y lo hubiera desarrollado más, pero al fin y al cabo es un libro juvenil  y quizá para los jóvenes demasiado largo. Mi alumna por ejemplo odia leer y fue incapaz de terminarlo.


Pero vosotros leedlo si os gusta el género fantástico porque es entretenido y tiene poco más de cien páginas; si tenéis oportunidad buscad la película también.


Por supuesto las dos versiones tienen bastantes diferencias; la película me parece más tecnológica y para variar el asunto de los amores juveniles se muestra en la película mucho más explícitamente que en el libro; cambian profesiones, el orden de los recuerdos que le da el dador al receptor y la manera de transmitírselos.


Algunas cosas más evidentemente son diferentes, pero la película es entretenida y el libro, desde luego para mí, también lo es. Os animo a adentraros en este mundo.


Me encantará saber si los habéis leído y os gustó o si conocíais la versión en película y el resto de libros.