lunes, 26 de diciembre de 2016

En casa

Muchos de vosotros que ya lleváis tiempo formando parte de esta familia de la roca, sabéis que soy de Madrid pero que hace muchos años vivo en Andalucía.

Como seguramente os pase a varios de vosotros, yo en estas fechas también vuelvo a casa por navidad, a pasar unos días con mi familia, ver a los amigos y a disfrutar de la ciudad.

Siempre que vuelvo tengo las mismas sensaciones, sobre todo en estas fechas. Supongo que también os ocurrirá que en los días señalados de Nochebuena y Navidad, Nochevieja, Año nuevo y Reyes, en casa se suceden los mismos "rituales" de todos los años, comer cada día con una parte de la familia, el reparto de regalos, preparar la mesa o la cena con las madres y cosas por el estilo.

Eso me pasa a mí, que es llegar a casa de mis padres y oler a sensación conocida de muchos años atrás, sentir que en este lugar no puede pasar nada malo estando ellos y sentirte un poco en casa, en la casa de cuando era pequeña y los problemas eran otros problemas y las preocupaciones eran menos.

Parece que no pasa el tiempo, cada año igual, colocar la mesa para que entremos todos, ayudar en la cocina y el clásico de cortar y colocar la bandeja de los turrones con mi padre, igual que cuando era pequeña e igual que cuando preparaban las torrijas en semana santa que era yo quien le ayudaba a echar el azúcar y la canela después de freírlas.

El viaje siempre es adaptarse un poco el primer día al lugar porque solo vengo un par de veces al año, luego ya estás como si no hubiera pasado el tiempo y cuando quedan pocos días te empieza a embargar la sensación de que te tienes que marchar y cada vez se te hace un poco peor que la anterior, pero no quieres ni pensarlo. 

Con todo, lo bueno y lo malo, las manías y los cambios, las cosas de última hora y cualquier suceso de turno, agradezco que cada año nos podamos reunir y espero que sea así muchos años.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Un brindis

A medida que nos vamos haciendo mayores las fechas navideñas suelen ser más amargas que dulces por los huecos que van quedando en la mesa.
Llevo viendo estos días atrás que muchos mensajes que dicen que ya no vuelve a ser lo mismo de antes al no estar algunas sillas ocupadas y llevan toda la razón, pero me llamó la atención uno que leí que decía todo lo contrario, por todo depende de como se mire.

Pero si que es bien cierto que cuando somos ricos en esos recuerdos es cuando somos pequeños porque todas esos huecos están llenos de amor y felicidad al estar bien arropados.
Por eso en vez de extrañar a los que han pasado a otro estado es mejor recordarlos con un buen sabor de boca y reviviendo aquellos momentos felices donde nos reuníamos con ellos y pasaban tantas cosas que nos hacían que todo tuviera o no sentido y como dijo alguna vez Mario Vaquerizo " los que no están siguen estando si los recordamos siempre porque así no caen en el olvido y no mueren".


Que gran frase, y que sabias palabras de aliento para los que nos toca seguir caminando en el mundo terrenal.
Así que en vez de lamentarnos porque no están, más nos vale recordarlos de bien y mirar a nuestro alrededor porque seguimos muchos juntos y van viniendo nuevos miembros que se merecen tener un buen recuerdo cuando sean mayores.
Por los que no están, los que estamos y los que vendrán. Feliz Navidad a todos.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Los sentidos, recuerdos de las fechas señaladas por los olores

No sé si a vosotros os pasará lo que me ocurre a mí; y es que por estas fechas las calles están acompañadas por olores que nos transportan a algunos años atrás. Por ejemplo el olor de masa para hacer tortas o pestiños, es un olor tan reconocible para mí ya que, desde que tengo uso de razón, en casa de la abuela se han hecho.

¿Qués es lo que ocurre en mi cerebro? vuelvo a sentir y revivir aquellos momento que por siempre quedarán en mí, recuerdo perfectamente como intentaba hacer yo con la masa antes de freirla algunas figuritas, lo típico, un árbol de navidad, un monigote, la estrella, y cosas por el estilo.

Todo ello acompañado del murmullo de fondo de la lluvia golpeando los cristales porque siempre llovía y mi abuela diciéndome "bruja, alcahueta, sinvergüenza" pero no penseis que era a mal que me lo decía en tono gracioso.

Por aquel entonces me cansaba pronto de hacer esas cosas y  mi tía tenía que apañárselas para entretenerme y que las dejara tranquilas para hacer tan delicioso dulce.
Luego cuando ya estaban fritas y meladas, entonces entrábamos ella y yo en acción de nuevo cubriendolas con las bolas de anís; que entrenimiento por aquel entonces más simple, pero que bonitas quedaban.

Otro recuerdo que no se me ha borrado por el paso de los años es el de cuando mi padre el día 24 por la noche antes de irnos a cenar a casa de la abuela, me compraba en el kiosko un paquete de bengalas infantiles, ese olor que desprendía la pólvora al quemarse, me encantaba y esas chispitas que soltaba que acababa quemando siempre el mantel de la abuela, aunque no pasaba nada porque eran cosas de niños.


Me voy aún más atrás y eso lo recuerdo de forma pasajera porque me pillaba todavía mas pequeña. Cuando se reunían todas mis tías (las de mi madre), en la casa de mi bisabuela, para hacer roscos, y no se hacían pocos kilos teniendo en cuenta que eran seis las que se ponían con la tareas, entre risas y copas de aguardiente.
Ellas iban haciendo a la vez que entonaban los villancicos, acompañados por el sonido que producía el raspar la botella de cristal con la cuchara y también alguna pandereta que aparecía por allí.

Así que espero que con mis recuerdos hayáis pasado un buen rato, sobre todo en estos momentos que no suelen ser muy dulces para todos y acordaos de lo importante son los sentidos porque en ellos también se guardan recuerdos. .

lunes, 5 de diciembre de 2016

¿Por qué se van?

En serio, ¿por que se van las personas? ¿por qué nos vamos del lado de los demás si en muchas ocasiones los queremos?

Siento que no encajo, que me cuesta hacerme a la personalidad de los demás y me hace estar tan sola, sentirme tan estúpida y tan incomprendida.

No soy la típica persona que cae bien al instante, parezco seria y seca y distante. No es que sea borde y de malas contestaciones, pero no entro a la primera y lo sé, casi cualquiera lo dice. El otro día me dijeron que soy como un iceberg, que solo se ve de mí la superficie.

No quiero que me hagan daño, es algo que a estas alturas de la vida, ya no lo soporto, me auto convenzo, me obligo, me miento y me lo creo... si lo repito lo suficiente a lo mejor se hará realidad: no te echo de menos, no te necesito, no me acuerdo de ti, no te quiero...

Me parece que de un tiempo a esta parte la gente se va, he estado años sin dejar entrar a nadie y me convertí en una roca, eso no es nuevo, nadie podía atravesar mi piel y dañarme, así no me dolía nada porque no me dejaba.

Y un buen día me paré a pensar y me di cuenta de que me habían bajado las barreras y empecé otra vez a sentir y a querer y a dejar que me quisieran.

Creo que volví para nada, las personas en quienes confié no valieron nada y se marcharon también, de hecho ya no están y por supuesto duele.
Duele como aventuraba, como temía, como recordaba y algunas, más aún que eso y me arrepentí durante bastante tiempo.
Pensé que quizá no tenia que haberme dejado ablandar en ningún momento y ahora seguiría mas entera y menos dolorida.

Entonces pienso, quienes están ¿por que lo hacen? ¿por qué me quieren? ¿qué es lo que ven que apenas ve nadie más? ¿tan mala soy? ¿soy un puto monstruo y la gente huye de mí?

Estoy triste y lo estoy porque las personas somos tan imbéciles. Queremos y vamos detrás desesperadamente de quien no nos hace caso, de quien no nos quiere y estúpidamente olvidamos y no cuidamos a los que están dispuestos a quedarse aun viendo que no les hacemos caso, seguramente porque ellos mismos nos van detrás mientras tienen a su vez a otros esperando.

En fin, que es totalmente triste, pero como decía Bob Marley "vamos a reírnos de todo, porque la tristeza no se cura con más tristeza".

Alguien me enseñó una lección muy importante que hace un año me salvó y me ayudó a no derrumbarme y volverme loca.
Tiene catorce años menos que yo y aun no siendo amigas del alma, ni de hablarnos todos los días, nos tenemos cariño y hace el suficiente tiempo que hablamos como para haber hecho una curiosa amistad en la cual podemos contarnos sin racanear porque no vamos a juzgarnos, ni a echarnos cosas en cara, ni a pedirnos más de lo que nos apetece darnos.

El caso es que de dijo que cuando perdemos a alguien no hay que llorar sino sonreír por lo vivido y que siempre estarán con nosotros los buenos recuerdos vividos. La gente entra y sale de nuestras vidas y por más que me cueste aceptarlo es así porque nada es para siempre, ni nosotros mismos y al final, en la simplicidad está la maldita clave y no me hace feliz lo complicado si no puedo con ello y no vale la pena.

Adiós a los que habéis partido, gracias a los que estáis y os vais a quedar y bienvenidos a quienes os traerá a mi vida el destino.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Gomaespuma. Adiós II

Madre mía es releer los mensajes y darme cuenta de que nos hemos querido tanto que se sale de mis esquemas y mis baremos y mis posibles clasificaciones.

Creo que nadie siendo amiga me ha hablado como tú, con ese amor, ese cariño, esa dulzura, esa intensidad en tus palabras... pensaba que no ibas a irte nunca y que yo tendría tranquilidad porque pasará lo que pasara seguirías ahí. Han sido demasiadas cosas, echarte de menos, no encontrar a nadie tan raro como nosotras jaja y que me llenara culturalmente y profundamente por el arte y la música y la poesía... y siento el abandono, sentir otra vez ese abandono terrible.

Ojalá pudieras creer que todo lo que te digo es cierto. Perdóname todo lo que te haya dolido de mí, siempre he querido todo lo bueno para ti y te he querido y cuidado como he creído mejor, supongo que no acerté siempre, pues también lo siento, ¿qué otra cosa puedo decir ya?
No sé si te quiero ya o me acuerdo que te quiero o mi yo de esa época te quiere, no puedo asegurarlo, pero las lágrimas aún me salen cuando me acuerdo de ti. Si me siento mal con todo lo que te rodea, no es algo bueno y también por eso me voy porque no lo quiero más para mí.

Simplemente perderos me da miedo -decías- te quiero mucho, muchísimo, cada día os quiero más, necesito hablar contigo, necesito el peque, quiero quedar contigo y darte un abrazo de tres horas, se da un hilo a una chica como tú porque se lo das a quien quieres conservar... todo eso me dijiste y mucho más: las personas fáciles cansan, no estoy acostumbrada a confiar como confió en ti, salta a la piscina porque estaría llena de agua y sino, estaré yo.

Son miles de mensajes, mi pequeñita, de verdad, me dijiste todo esto entre otras cosas: "es más fácil cogerte cariño y quererte de lo que crees, eres una persona valiosa, buena e inteligente de la que estoy muy orgullosa, no voy a dejar que te escapes, no me acostumbro a que me diga te quiero alguien a quien quiero de verdad, yo te eché mucho mucho muchísimo de menos! Eres una de las personas más importantes de mi vida y que siento no saber apreciarte como realmente mereces, eres un amor, en serio, eres fantástica, no creo que te vaya a hacer daño, te estoy cogiendo demasiado cariño por momentos más y ya te quería mucho, no me pienso ir pequeñaja  ya te has metido muy dentro como para irme, te adoro, mi sari ojos bonitos!!! joder! Te quiero eres increíble, yo no quiero olvidarte, coge lo que crees que te quiero y lo doblas, tus problemas son mis problemas, si te influye me influye, te quiero, eso no cambiará, recuerda que te quiero mucho mi roquita de gomaespuma, que necesita por encima de todo dejar de ser esa roca que se empeña en ser, me haces sonreír cada vez que pienso en ti y en toda esa preciosa sensibilidad que encierras en ti, en todas esas cosas que tú odias de ti misma, y que a mí me encantan y me hacen ser tu amiga, en realidad, eres una de las personas más increíbles que conozco, nos queda aún mucho por darnos el coñazo, yo no quiero olvidarte, te quiero"

Me gustaría saber cuanto de eso era verdad, si me has querido de verdad, ¿dijiste todo eso sintiéndolo? quiero creer que sí fue cierto, que alguien que no era un amor fue capaz de quererme tanto y sentirme tan importante, no debiste haberme bajado las barreras ni haberme dicho todo eso, no debiste quererme si te ibas a marchar, ni decirme siempre buenos días y buenas noches y te echo de menos y no me voy a marchar y Sari, no debiste decirme Sari.

Creo que no sabes hasta que punto llegas a la gente, al conocerte y cuando tú empiezas a dar, por poco que sea y a decir las cosas que decías... siempre se necesita mas, se hace poco hablarte o verte y por eso cuando no cumplías tu palabra o decías o hacías algo que dolía, pues hacia demasiado daño, asegurabas que los demás teníamos expectativas contigo y que tú eras como eras y teníamos que quererte así y no echarte nada en cara, que ese fue nuestro problema.

Sé que la mitad de las veces no entendías el daño y no te enterabas de que estuviera mal, al final nos quemamos las dos, la diferencia fue que yo hubiera luchado por lo que te quería y tú preferiste cortarlo, ahora yo quiero superarlo y olvidarte, voy a sentir que ya te he olvidado y que ya ha pasado todo y que esa para mí es la realidad.

Te juro que he deseado con todas mis fuerzas que volvieras una y otra vez, que me llegara un mensaje y fuera tuyo, que sonara el tlf y fueras tú, un email... al menos que me desbloquearas de la red social donde nos conocimos.

Pienso que si fuera por Madrid y escuchara un Sari y fueras tú, no podría aguantarlo, me pondría a llorar.
Siempre decías que no era una roca de verdad, sino de gomaespuma, ahora volveré a ser un poco como la de antes, la que no lo pasa mal, la roca más diamante del mundo.

Perdóname lo malo, yo te lo perdono y queda olvidado, gracias por lo bueno. Solo que queda decirte para siempre, adiós.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Gomaespuma. Adiós

No sabía hasta que punto iba a ser difícil terminar contigo. Llevo días borrando restos de ti de mi ordenador, de mi móvil, de mi vida.

Sé que no te gustan o no crees en los libros de autoayuda, bueno a mí me hacen bien, como poco leerlos y muchas veces pongo cosas en práctica, he leído que si quieres algo tienes que desearlo muy fuerte pero también actuar en consecuencia y si yo quiero que desaparezcas tengo que borrarte del todo.
Sí, todas las veces que te he escrito que deseado que volvieras, que me perdonaras, que recordaras cuanto nos quisimos y que todo volviera a ser como antes.

Ya no quiero, me he debatido entre querer olvidarte o que vuelvas y a veces creo que ninguna solución era buena de verdad, ahora me he dado cuenta de que tampoco me sentía tranquila cuando estabas en mi vida.
Me resultabas adictiva, sobre todo al principio, soy muy obsesiva y estaba todo el tiempo pendiente de mandarnos mensajes, tú misma me decías que me echabas mucho de menos, que no aguantabas mas de tres horas seguidas sin escribirnos... eso ya no era sano y a penas llevábamos hablando unos pocos días.

Lo peor de todo es que al borrar todas las fotos que tengo recuerdo que me despertabas una sensación de quererte y cuidarte y es que hubiera estado siempre, ayudándote, protegiéndote, aconsejándote, mi mano y mi abrazo hubieran estado siempre para ti cuando te hubieran hecho falta.
Que ridículo es pensar en estar para alguien que te ha olvidado y que no te quiere cerca, es más, que tiene tan claro que nunca te dará la opción de volver.

Ufff te juro que ha sido leer un Sariii en unos de los mensajes y saltárseme las lágrimas. Sé que piensas que te escribo las cartas para que todos me vean como la víctima, qué poco me conoces después de todo... te he querido tanto que cuando te fuiste, el escribirte fue la única manera que me quedó de no perderte del todo, así, hablándote yo aunque no me contestaras, con una pequeña esperanza quizá de que me leyeras alguna vez, de que supieras lo que siento y lo que me pasa.

En vez de eso ves un monstruo, aún no lo puedo creer, alguien me contó lo que opinas en realidad de mí, sé que tienes recuerdos falsos o los confundes con otras personas porque hay cosas que no han pasado así y me duele en el alma como ahora me ves.
Yo te he querido siempre y defendido siempre y he deseado con todas mis fuerzas que volvieras porque no he dejado de echarte de menos y la mayoría a penas me llenan igual, es dificil que sientan como nosotras las letras y... ¿quien va a leer ahora mis poemas?
Como me gustaría que al menos me creyeras, que vieras por un agujerito que las lágrimas que me caen al escribir son verdaderas, creo que me conformaría con eso.

No hago esto porque le guste a la gente ni por nadie que no seamos tú y yo, te escribo porque te quiero hablar y no tengo otra manera, porque cuando termine esta última carta será el último adiós y de pensarlo tengo un nudo en la garganta y el pecho. Aquí en mis letras estás viva y presente, un poco como tenerte aquí cerca de momento.

Hoy es tu cumpleaños, muchas felicidades, mañana o pasado -según tú- hace un año y diez meses que nos conocimos, en unos días hará ya un año sin ti. No puedo desearte nada malo, no me sale, te desearía lo que merezcas, en realidad te deseo lo bueno y al final ya no voy ni a desearte nada, no voy a estar más aquí, no voy a cuidarte ni en la distancia, ni esperar o querer nada. Creo que esta es la carta más rara que he escrito, como decía la canción: esta es la última carta que voy a escribirte, desapareceré y podrás ser libre... y yo.

Estoy poniendo pensamientos y sentimientos sin ordenar, sin sentido seguramente, según me van saliendo, es una despedida, mi despedida de ti ¿ya qué más da? ahí lo suelto como si escupiera y cuando te saque del todo si empezaré a ser libre.

Otro mensaje... dice: te quiero mi pequeña roquita de gomapespuma, y yo te juro que rompo en
lágrimas y pienso ¿cómo coño voy a borrar ese mensaje? esa palabras son lo único que me queda de ti y es tan triste, son pasado, un pasado que ya no existe, un pasado que no es real a momento presente y ya no hay te quiero, ni te echo de menos, ni cariño alguno por tu parte.

¿Ves? por eso necesito decirte adiós, porque tú me lo has dicho hace mucho tiempo y para mí tú eres el adiós que nunca sabré darte, como decía aquel, pero que debo darte, en el fondo sé que es lo mejor.
Así que aquí estoy, borrando tus mensajes, tus correos, tus fotos y leyéndolos, solo algunos, un poco salteados y créeme, unos  son fáciles de eliminar, pero otros...

lunes, 28 de noviembre de 2016

Recuerdame

Recuerdame como en un agradable sueño
Como una sonrisa sincera
Como la primera gota de lluvia al empezar el otoño
Como un rayo de sol
Un arcoíris que salió por casualidad
Un césped mojado donde sentiste frescor una vez
Un abrazo que no veías pero que se sintió
Una estrella fugaz que concede deseos
Como el beso en unos labios salados que saben a recientes lágrimas
Como un latido del corazón
Un nota de música
Una ola perdida después del mar en resaca
Como una pincelada abstracta y sin sentido
El olor al abrir un libro nuevo
Como un poema escrito sin lector y sin dueño.

Y después olvídame
que yo ya te he olvidado.

lunes, 21 de noviembre de 2016

El reloj sigue andando

Hace ya un año y algunos días desde que la muerte se decidió a venir a recogerte.

Tantas veces habías deseado ese momento y nunca pasaba por tu habitación, que se te hacía cada vez más difícil seguir adelante y más aún viendo partir a un descendiente tuyo, sabiendo en ese momento que sonó la melodía en aquella supuesta noche de primavera, que se había desvanecido su último aliento de vida.

Ya para ti sí que no hubo un mañana bonito, todo quedó en un 15... dicen que es el número de la niña bonita pero quizás sea para otros porque en esta familia hace tiempo que dejó de gustarnos esos dos dígitos.

Y la sombra decidió venir el mismo día a por ti, aunque tu despedida fue más dulce que la de tu descendiente pero igual de dura, ya que para cada uno de los que se quedaron aquí te necesitaban de una forma u otra y el agua volvió a correr por las mejillas de todos.

Este año también hubo carrera como ese día que me impidió estar a tu lado en tu partida hacia el nuevo camino que ibas a emprender; estoy segura de que no te hizo falta porque vendrían a recogerte tus familiares que hacia un tiempo que no veías.

Ya habías menguado bastante por tu longevidad; cuantas veces te habré dicho "ya mismo estoy más alta que tú" y tú sonreías, y recuerdo esa suavidad que guardaban tus manos bajo las arrugas que te dejaba en ellas el paso del tiempo, con tu pañuelo que te guardas en la manga de la rebeca, que detalles llega a recordar el ser humano y el último curioso fue cuando me dijiste que echara un curriculum al mes para buscar trabajo.

Podría estar aquí toda la vida haciendo recuento de cosas, pero supongo que cada uno te recordará de una manera.

Yo no dejo de pensarte cada día porque 18 años bajo el mismo techo, son muchos días como para dejarlos olvidados en un cajón.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Liona & Serena Strings

Hace unos días tuve el placer de poder ver en estado puro a Liona & Serena Strings. Fue un concierto nada convencional, cosa que es de agradecer en estos tiempos donde reina el reggaeton.

Grupo formado en 2013 por: el chelista Juan Díaz Porras, María Pilar López Hurtado con el violín, guitarra en las manos de Óscar Berguillos Sánchez y a la voz Liona Gilad Hotta.

En su actuación nos hicieron viajar por buena parte del mundo al interpretar sus letras en varias lenguas e incluso transportándonos a otras épocas vividas por ejemplo en España, Brasil, Oriente Medio o África.

Chimes ha sido su último disco y también ha dado titulo al concierto; este ha contado con colaboraciones importantes como son: Salvador Andrades (guitarra flamenca), Miguel Ángel Reyes Morales (bajo), Noemí Pareja Muñoz (guitarra clásica), Andres Tomás Rodriguez Pérez (bateria y percusión) y la bailarina Virginia Peña.

El concierto empezó con un tema llamado Hayedú Hadmaot, honrando los difuntos pues acabábamos de celebrar esa fecha, envolviendo al teatro en un ambiente lleno de honor hacia ellos recordándolos de esa manera.
Continuamos con otros más animados como Que Maravilha, pero en un tono dulce y delicado; este venía dado por la manera en que los componentes de cuerda acariciaban los instrumentos haciendo que susurraran junto a voz de Liona.
Las letras fueron cantadas en varios idiomas tales como hebreo, portugués, español o serfadi y pese a no entender su significado, entre todos consiguieron emocionarnos igual.

A lo largo de este tiempo iban entrando los artistas invitados a hacer otros temas que daban un toque diferente con su personalidad, donde quedaba reflejada la complicidad entre ellos, solo con la mirada se comunicaban y transmitían a los allí presentes una armonía y goce de lo que estaban tocando.

Algo que me llegó personalmente fue ver a Liona actuar con los pies desnudos y digo esto porque me transmitió un toque de máxima entrega y naturalidad en la interpretación de todos los temas.

Se hacía muy cercana, dulce y sencilla al mostrarnos el cariño con el cual trata a cada uno de los componentes que le acompañaban sobre las tablas.
Os pongo como ejemplo el detalle de cambiarse de sitio para cantar de manera más íntima el tema de Adio kerida con la guitarrista Noemí Pareja que además le hizo los coros.

Por si era poco el elenco musical, en algunos temas nos deleitaron con la sensualidad de la bailarina Virginia peña que al entrar la música y letra en su cuerpo, la transformó en maravillosos movimientos de libertad, caricias, amor... y mucho más.

Desde aquí os recomiendo que disfrutéis de lo que Liona & Serena Strings nos puede ofrecer porque no os va a dejar a ninguno indiferente.




Las imágenes publicadas en este post son tomadas por un magnífico fotógrafo, Tomoyuki Hotta photography.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Tan incorporea

Quizá te necesitaba así,
inmaterial
invisible
sin voz, 
sin cuerpo.

Que nada físico
o sexual
o humano
lo estropeara.

Quería imaginar tu olor
y tu sonrisa,
tu tacto,
tu mirada,
tu cara al enfadarte y sonreír.

Quería sentir tu presencia
en la distancia.

Que habláramos de cosas nuestras
esas que solo me entiendes tú,
no es hablar de libros por libros
sino de sensaciones
no es hablar de canciones por canciones
sino de sentimientos
no era hablar de poemas por poemas
sino de emociones
no era hablar de letras por letras
sino del interior que sale a hablar fuera.

Quería solo saber que estás y estarás
y que estoy y estaré
y que te siento tan alma gemela
que me duele esa conexión... 

Creía que nadie era como nosotras
tan profundas
tan intensas
tan locas
tan dramáticas
tan tú y yo
con todo y nada.

Al final nunca sabré 
quien de las dos era la cuerda
y quien la loca.

lunes, 31 de octubre de 2016

Gomaespuma. Fotos

A estas alturas no me importa admitir que el monstruo soy yo, que fue mi culpa, que no estuve en lo que necesitaste, que te di mal lo que pedías, si es que sirviera para algo, me echaría toda la responsabilidad, no me importa.

De verdad que ahora ya me da igual todo. No voy a decir que fuiste tu la mala, nunca lo pensé, nunca lo he dicho, a cualquiera le he recomendado alguien como tú, le he dicho que para mí no estás pero que quizá otros sí reciban de ti y eso, gnomito, es una suerte.

Nos hemos visto en persona tan pocas veces que a penas tenemos un puñado de fotos juntas. Hace meses que no las miraba, que estoy intentando olvidarme de ti, superar que no estás, que no vuelves, que me odias, que nada de lo que hablamos va a pasar.

Hoy me he puesto a buscarlas y ahí estás, más clara que nunca, o que hace mucho tiempo al menos. Hay una en la que estás rozándome el brazo, recuerdo ese día, fue el primero, si solo hubiera podido prever que estaríamos así ahora...
Habría sido yo la que hubiera ido a abrazarte y a darte besos. ¿Es que en todas las fotos que tenemos las dos solo se ven abrazos y besos?

Yo tan cortada y tan estúpida, no supe reaccionar a tiempo y ya no estás. ¿Por qué todavía me importa lo que te pase y lo que me suceda a mí a ti te da igual?

¿A ti te parece normal que llore? después de once meses cada vez que escribo un Gomaespuma lloro, cada vez que una amiga común habla de ti, lloro, si veo un correo tuyo, lloro, una foto tuya, lloro, tu contacto en skype lloro, tu número en mi móvil, lloro y no hay más.

Me muero por hacer esas cosas juntas aún, ir a comer, ir a un parque, ver una peli, pasear por un centro comercial, cocinar un postre, me debes tantos besos y tantos abrazos y tantos buenos días que otra vez lloro.

¿Por qué no lees ninguno? estás tan viva aquí, en los recuerdos. Desearía que no lo estuvieras, te juro que borraría todo, los mensajes, las fotos, las formas de contacto... pero es que no puedo, no puedo.

Creo incluso que tengo un vídeo tuyo por ahí, no puedo ni plantearme buscarlo si ya desbordo este mar simplemente de recuerdos, como escuche esa voz no habrá quien pueda ya recomponerme.

Te quiero, ¿sabes mocosa? mi pequeñita, mi gnomito, mi peque... vuelve porque no puedo soportarlo y las lágrimas me ahogan. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Exposición pictórica 28-10-2016

Este viernes es la inauguración de la exposición pictórica de la artista andaluza Piper, donde mostrará sus cuadros desde el día 28 de octubre hasta el 25 de noviembre.

El lugar elegido será The Gallery, en Algeciras, un local donde poder disfrutar de una muestra de arte a la vez que tomas algo tranquilamente e incluso donde puedes leer un libro si te apetece.

La obra, llamada Intra mundum, es una serie de cuadros realizados mediante la técnica guache donde podemos ver interpretados los mundos interiores de varias personas desde la visión de la artista.

Así que todos quedáis invitados a deleitaros con esta muestra magnifica de arte de su mano y por su puesto las obras están a la venta, así que podéis preguntar al personal del local como poneros en contacto con las artista y poder así llevaros cuantos cuadros os gusten a casa o hacerle un encargo personal si estáis interesados.

Os esperamos a todos el el citado viernes día 28 de octubre sobre las 20.00 horas para inaugurar la exposición. Muchas gracias y un saludo.

lunes, 17 de octubre de 2016

En la playa

Son las doce de la mañana. Es jueves. Acaba de empezar el mes de octubre y estoy en la playa.
Es una ciudad costera donde se sitúa el puerto más importante del país y uno de los primeros de Europa.

Las olas son el sonido en el que me concentro, pero el ruido de las grúas y el ruido de los barcos del puerto enturbian un poco encanto.

A penas unas pocas personas han venido a pasear hasta aquí, un ciclista suelto y algunos paseantes con sus perros aprovechando que es otoño y con pocos playeros seguramente nadie les dirá nada por traerlos y dejarlos correr sueltos.

Solo una chica se baña en el mar y busca cangrejos y algas para su acuario y llena botellas del agua para llevárselas consigo a casa. Pasea por la orilla mientras el sol y la brisa la secan.

Una mujer con dos perros pequeños y uno grande pasean por mi lado, el grande se queda mirando a la chica de la orilla, le mueve el rabo contento y se escapa de su dueña para ir con ella. No quiere volver a casa y la chica tiene que acercarse hasta que vuelve con los otros perros para seguir el paseo.
Río, sonrió mas que nada, todos los perros la aman y ella ama a los perros. No puede vivir sin ellos, no concibe la existencia sin tener cerca un can.

Seguramente es una de las razones por las cuales la quiero, alguien con esa capacidad de amar a otro ser vivo cuando aparentemente no te da nada... esa generosidad, su altruismo me fascina.

Algunos hombres andan sin camiseta y con pantalones cortos. Están morenos, seguramente vienen cada día a la playa. Hace calor, yo he venido en vaqueros y he olvidado la gorra en casa.

A lo lejos el humo de esas odiosa fábricas, la refinería, la empresa que trabaja con acero... hace poco hubo otra vez un vertido, una desgracia, otra estupidez del ser humano que paga la naturaleza, no podemos vivir sin ella, se nos olvida, pero ella seguiría sin nosotros tan tranquila.

La brisa me pone la carne de gallina aunque tengo calor, los restos de un catarro que aún estoy terminando de curar.

Un montón de camiones pasan desde el puente hacia el puerto con mercancías, cargados.

La chica se había alejado tanto que casi se escapaba de mi vista. Ahora llega, se acerca con algo en las manos, me sonríe, definitivamente ha traído algo. Un barco sale del puerto. Tendremos que volver pronto, de nuevo...

lunes, 10 de octubre de 2016

¿Libro o película? IV Leal

No es la primera vez que hago una reseña de un libro de esta saga, de hecho es más bien una comparación entre las versiones en papel y en película.

Soy bastante fan de la trilogía y cuando una saga me gusta me apena terminar rápido todos los libros y quedarme un poco vacía, así que leo uno o dos de esta saga y paso a uno o dos de otra y así, de esta manera las mantengo vivas un poco más de tiempo porque si no leo aún el libro final me mantiene emocionada.

Hace ya algún tiempo que han sacado la ultima película, Leal y no podía posponer más la lectura así que sucumbí y he terminado el libro. 

Siento esa emoción difícil de explicar a quienes no aman leer y que te embarga y a continuación te deja extrañamente como si no tuvieras dentro nada.
Confieso que amo los libros por encima de las películas y he de decir que esta vez no he podido contener las lágrimas en los últimos capítulos. 
La película ha sido mucho más light en el final y eso se agradece por un lado porque quienes hemos sufrido leyendo tenemos una versión en cine que nos proporciona algún consuelo, como si hubiéramos elegido un final alternativo porque no nos gustó el que nos tocó la primera vez en uno de esos libros de elige tu propia aventura.

La historia de Leal me ha dejado conmocionada, he querido escribir justo al terminar el libro y la película, con todo muy reciente para que no se me escape nada.

Para variar si no hubiera leído el libro y simplemente hubiese visto la peli pensaría: bien, entretenida, fantástica, futurista, con final feliz, apta.
Comparándola con el libro pienso que el director se ha colado algún pueblo que otro. Para empezar tanta tecnología y futurismo creo que sobra, y sin ánimo de spoilear demasiado, esa lluvia roja ¿de dónde sale? O yo me quedé dormida en esa parte del libro o no viene a cuento de nada.

Lo de comerse personajes importantes, no, importantísimos como a Uriah y Amar para la trama del libro me parece imperdonable, eso obviando que casualmente Amar es gay en el libro y mira tú por donde así se lo ahorran en la peli vaya a ser que pierdan fans homófobos, pues señores, Dumbledore también era gay y Harry Potter sigue siendo amado por todos.

Igualmente han omitido toda la enseñanza humana y de moralidad que sale en la versión escrita ademas de cambiar tanto y olvidarse de la mayoría de la parte en que Tris conoce cosas de la madre también me sacó de los nervios.

El personaje de la madre de Cuatro es muy blandengue en la peli y Caleb al principio es un poco llorón para mi gusto.

Nita en la peli es un personaje que no tiene nada que ver con el libro y Mathew lo encuentro flojo también, se han saltado montones de sucesos importantes e interesantes y me faltan muchos momentos de contacto mas íntimo y personal de Tris y Cuatro y de Tris con su amiga Christina.

Para mi que se han pasado con las partes de tecnología, en serio, siento insistir pero es que lo veo excesivo o es que yo al leer no me he imaginado así las escenas, que también puede ser.

Lo mejor de la peli, el final, que es más alegre que el del libro aunque más mentira que otra cosa, vamos que no se puede decir que sea una adaptación, está totalmente inventado.

Con todo, tenia ganas de ver la película y a pesar que no poder evitar ir comparándola con el libro, me ha gustado, pero menos que este, desde luego porque la he notado fría y que no te hace sentir ni te deja esa calidez y bienestar acompañado de sonrisa que esperaba en el final de una saga que me encanta.

El libro, a pesar de todo, sí lo ha hecho y lo recomiendo con los ojos cerrados, toda la saga por supuesto y para consolarme un poco y terminarla con mejor sabor de boca, voy a seguir leyendo Cuatro que es la historia de Tobías desde prácticamente el día de la Elección hasta que conoce a Tris.
Es un regalo de la autora como ha pasado en otras sagas, que cuando las creías terminadas aún recibes un poco mas de ellas. 

jueves, 6 de octubre de 2016

Gomaespuma. Un día más...

Acaba de ser mi cumpleaños. El año pasado fuiste la primera en felicitarme, en este ni te habrás acordado, normal, ya no soy nada para ti, no siquiera un recuerdo, no soy uno bueno, claro está, pero si al menos fuera uno malo... no sé si prefiero eso con tal de ser algo para ti, ya.

¿Imaginas haberme llamado? Hubiera sido estupendo, que maravilloso regalo... despierta, me digo, despierta, ella no quiere saber nada de eso, ni ahora, ni...

Podías estar aquí y haberme felicitado tirándome de la orejas, dandome un abrazo y un par de besos, habríamos comido todos tarta y salido a celebrarlo, te habríamos enseñado por fin la ciudad. 

Ojalá hubieras venido más veces, todas las otras veces... ojalá hubieras venido alguna, deberíamos empezar por la primera.

Se puede vivir sin lo que sea, lo sé, lo hago. Pienso que hay gente que se va y ya no hay remedio... ¿por qué vamos a hacer igual si inter vivos siempre aún se está a tiempo?

Podrías perdonarme ya si crees que hace falta que pida disculpas, olvidarlo todo ahora... solo lo malo. olvidar lo que te dolió o lo que te contaron, lo que leíste, lo que imaginaste, lo que no vale la pena recordar y empezar de nuevo. 
Si hace falta olvida lo bueno también, destierralo, entiérralo, lánzalo al mar, a donde quieras, pero no sigas dejando que te eche una y otra vez de menos.

Hola, soy yo, si quiere me presento de nuevo, estoy aquí, si quieres puedo ser la hermana mayor que dijimos, el pilar donde apoyarte, el abrazo que siempre estará, la mano que te sostendrá cuando haga falta... y el hilo verde que no me he quitado. 

lunes, 3 de octubre de 2016

Viajando

Al menos cojo unos cuatro trenes al año, siempre con el mismo destino, no es que sean muchos, pero supongo que hay muchas personas que no cogen ninguno, quizá prefieren el coche, pero si van en otros medios de transporte como el autobús o el avión, algunos tendrán seguramente una opinión parecida a la mía.

Mi viaje en de casi seis horas, a las que sumamos el tiempo de ir de casa a la estación, de la otra estación a la otra casa y lo que se echa desde que una se levanta y se prepara, acabamos echando un buen rato, la verdad.

Así que, sinceramente lo que suelo esperar al sentarme en mi asiento después de colocar las maletas y de que repartan los cascos, es dormir.
Si, así de sencillo, echar una buena cabezada antes de comerme algo para desayunar y después volverme a dormir otra vez y cuando queden un par de horas y esté más despierta lo suyo es que te pongan una peli para que se pase más pronto el ratillo que queda.

Pero no, los viajes en tren nunca acaban siendo así, para empezar porque la jodía película siempre te la ponen nada más entrar y yo personalmente con el sueño que llevo, rara vez aguanto verla, eso sin contar que muchas veces te ponen cada castaña, que me gustaría saber quien las elige, vaya.

Por otro lado entiendo que te despierte la azafata por el servicio de bar móvil y con el anuncio de las paradas correspondientes, eso es normal y no me quejo.

Ahora, lo que no aguanto es que habiendo previamente avisado por megáfono de que los móviles deben estar sin volumen y que hay que usar las plataformas para hablar y no charlar en los vagones, la gente se lo pase por ahí mismo, que ya todos somos mayorcitos y sabemos donde es.

No hay una vez que no viaje gente a quien no para de sonarle el móvil, que hable tan pancha en el vagón, que charla con el de al lado, que pone la música a todo volumen y cosas de ese tipo, como si viajaran solos.

En serio, ¿nadie tiene respeto ya por los demás? Es un rollo que viajen niños ruidosos y llorones y refunfuño cuando es así, pero al menos entiendo que son niños, que se cansan, se aburren, el viaje es largo y pesado y algunos solo quieren jugar, pero lo de los adultos no tiene disculpa, todos sabemos comportarnos, por eso me molesta tanto que la gente no lo haga.

En fin, que solo eso, lo único que pido es que las personas tengan un poco de civismo con los demás, en la calle, en un super, en un medio de locomoción y donde sea y así no tendré yo que refunfuñar la próxima vez.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Retiro

El parque del buen retiro o El Retiro para los amigos jaja es una visita obligada cada vez que vamos a Madrid.
Nos gusta preparar bocatas y refrescos y salir hacia allí dispuestas a pasar el día disfrutando de la naturaleza, del ambiente, hacer fotos, ver animalitos y descansar sentadas simplemente en un banco o ene el césped.

Es un parque genial, puedes ver los típicos turistas europeos, americanos, asiáticos etc mirándolo todo y haciéndose fotos como si no hubiera mañana.

Siempre están los más sanos y deportistas, haciendo yoga, tai chi, corriendo, andando, saltando y haciendo ejercicios varios solos, en grupo o con entrenadores personales y aparatos, bien preparados, vaya.


Por supuesto sin olvidar a los que van con sus propias bicicletas, los que alquilan las que hay por toda la ciudad y los que prefieren las opción del patinaje para divertirse.

Me gusta ver jóvenes y no tan jóvenes, sentados en bancos o echados en el césped leyendo un libro, comiendo en plan pic nic, tomando el sol o simplemente relajados durmiendo la siesta.

Me hace gracia los que alquilan el paseo en barco por el lago y los que ves tan entretenidos montados en las barcas remando, desde grupitos de amigas echándose fotos para subir a las redes sociales, extranjeros cumpliendo con la costumbre del lugar o parejitas enamoradas dando un paseo romántico.

El paseo por el retiro esta muchas veces acompañado de banda sonora; músicos tocando el acordeón o el violín amenizan la visita mientras paseas o comes en los chiringuitos o cómodamente en el césped, igual que los grupos de amigos que llevan las guitarras y acaban cantando como en el salón de su casa.

Si os gustan los animales os encantará, es fácil que podáis ver peces, patos, muchísimas tortugas en los estanques pequeños y por supuesto pavos reales.

Si hay suerte se pueden ver ardillas subiendo y bajando de los arboles y es fácil que se acerquen las palomas y los gorriones si os ven comer, con las esperanza de que compartáis con ellos los bocadillos.

Por otro lado hay tanto que ver, desde las preciosas entradas al parque, las fuentes y esculturas, los paseos, los preciosos jardines, la ermita, el Palacio de Velázquez (donde siempre hay exposiciones curiosas que ver en su interior), el Palacio de cristal, que es un clásico, hasta la casita del pescador o la casa de vacas. 

Por si fuera poco, hay una biblioteca municipal, la Feria del libro de Madrid se celebra dentro del parque y si os gustan las plantas podéis disfrutar de una senda botánica bien señalizada.

Total, que el parque tiene de todo, naturaleza, deporte, cultura, tranquilidad y últimamente como no podía faltar, el fenómeno de los últimos meses entre los frikis y la juventud - o no tan frikis ni tan juventud- montones de personas cazando pokémon, para todos los gustos.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Así, por casualidad

Llegaste así, por casualidad, como llegan las mejores cosas y personas; las más increíbles. No lo imaginé ni lo vi venir, pero sucedió.

Todo empezó bien, prácticamente natural, pero despacito. Tu curiosidad lo revolvió todo como una tempestad.
Así eres tú de todos modos, un terremoto que pasa por la vida de los demás y nada vuelve a ser ya como antes.

Cuando yo me di cuenta de que partía, de que nada iba a ser igual, de que la continuidad, la complicidad a diario, el mirarnos a los ojos y casi saber lo que piensa la otra, las risas de llorar, las sencillas sonrisas y todo lo demás cambiaría... vi lo inevitable, sí, te había cogido cariño y sí, te quería y te mentiría si te dijera que no porque ya te echo de menos y me pregunto donde está ese olor tuyo que me alegraba las tardes y ya sobre todo las últimas mañanas.

Echo menos verte llegar contenta, con la alegría y esas ganas tuyas de vivir en la sonrisa, en la cara, en tu mirada.
Te veo fumarte el cigarro y echar a andar, agarrarme por la cintura y preguntarme que tal desde primera hora de la mañana.
Echo de menos tenerte al lado, escucharte explicar, aprender, que me pusieras deberes y hacerlos, que me preguntaras y me enseñaras.
Yo también soy un poco intensa, ya ves jaja como tú y me tomo las cosas muy a pecho, hoy es el primer día del cambio y se me hace raro. 

Lo mejor que me llevo de allí eres tu, ha sido muy fácil quererte y te aseguro que es difícil que yo quiera tan rápido, cuando te regalé la medalla ya intuía yo que ibas a ser una amiga, tú aún no jaja por eso ya no te acordabas.
Recuerdo el día que toqué campana, fue de los mejores, recibí enhorabuenas, sonrisas y abrazos, el primero el tuyo.
Te lo devolví cuando me fui y te medio enfadaste conmigo. Te prometí que nos veríamos fuera, lo cumplimos seguro.

¿Y sabes que? tenias razón, si tú no hubieras tenido que irte quizá yo no me habría ido primero.


lunes, 29 de agosto de 2016

Vacaciones

Buenos días mis queridas rocas de diamante, como es agosto y yo estoy de exámenes, nos vamos a tomar unas pequeñas vacaciones.

No tardaremos mucho en volver ya que septiembre está a la vuelta de la esquina y si empieza el curso escolar, pues nosotras lo mismo.

Un abrazo muy fuerte a todos y nos vemos muy pronto.

lunes, 22 de agosto de 2016

Venta por teléfono

Hay muchos trabajos que siempre he pensado que no querría hacer y uno de ellos es trabajar en una aseguradora vendiendo -o intentando vender- seguros.

Y sin embargo aquí estoy, respondí a un anuncio que no especificaba ser este tipo de trabajo pero cuando me lo explicaron decidí probar, total, tampoco es que hubiera nada que perder por ir y verlo.

Pasé el periodo de formación y llegó el primer día de trabajo, en total éramos seis los nuevos trabajadores y allí nos sentaron, inexpertos, nerviosos y sin saber muy bien qué decir exactamente por mucho que hubiéramos dado unas lecciones de técnicas de venta y hubiéramos estudiado los productos a vender, aquello me daba terror.


Aprender a usar el programa de ordenador, las llamadas, presupuestos, no meter la pata en las coberturas explicadas o lo precios, hacer buenos tiempos de trabajo, de retención de llamadas, no quemar demasiados registros para nada y sobretodo intentar que las personas a quienes llamamos nos atiendan.


Pasados algunos días empecé a poder comer en casa antes de ir a trabajar -la primera semana fue inútil, por mi garganta no pasaba prácticamente nada- y ya no iba con ese terror inexplicable que me embargaba y que tan pocos compañeros compartían conmigo. Desde que empecé he adelgazado como cuatro kilos.


Es curioso porque al principio te ves hablando mecánicamente y con el discurso leído o casi aprendido de memoria y según van pasando las llamadas empiezas a sonreír y mostrar más naturalidad, dejas de temblar cada vez que oyes la voz de un posible cliente y entre llamada y llamada eres capaz de reírte y de comentar con los compañeros.


Seguramente lo mejor viene después del primer mes, cuando ya conoces a todas las compañeras y si tienes la suerte de ir cambiándote de sitio y poder hablar con todas, escuchar y aprender de cada una es mucho mejor y aunque somos de costumbre y la comodidad es lo que pesa muchas veces, yo he agradecido estar cerca de la mayoría de ellas.

Con el tiempo coges soltura en hablar con la gente, te va saliendo la vena más comercial y personalmente a veces la más humana, lo que no casa demasiado bien con la primera.


Me he dado cuenta de que no me disgusta lo de hablar por teléfono, pero quizá no tanto para el telemarketing como por el contacto, aunque sea telefónico, con la gente. Tendré que buscar trabajo en esas líneas de ayuda a los mayores o en el teléfono de la esperanza jaja.

He hablado con personas absolutamente estúpidas, groseras, secas, maleducadas y la mar de desagradables, es cierto, me han dicho improperios que ni voy a reproducir y sé de muchas faltas de respeto que han tenido con mis compañeras que merecerían poner un piiiiiiiii de censura al contarlos.

Afortunadamente luego están los otros, los caballeros de una edad que te dicen que da gusto hablar contigo, que gracias por ser tan agradable y educada, que ha sido un placer, las señoras viudas que te cuentan, agradecidas de que alguien les escuche, los doscientos achaques y desgracias vividas y las señoras de mediana edad aburridas de estar casadas con un marido gruñón y atender a varios hijos y que simpáticamente te recomiendan que nunca te cases, los jóvenes que empatizan contigo y te escuchan interesados en informarse y los más previsores sean de la edad y sexo que sean, que buscan lo mejor cueste lo que cueste.


En fin, es genial todo lo que aprendes sobre el tema, pero sobretodo de la gente, lo mejor son las risas y las complicidades que llegas a tener con las compañeras, las charlas en el rato del descanso y el día a día en el trabajo. Honestamente, no pensé que pudiera llevarme tan fácil y rápidamente amigas.

lunes, 15 de agosto de 2016

Ab imo pectore

Me pasa a veces que me pongo triste y tengo ganas de llorar. Se supone que sabemos lo que nos pasa siempre que estamos felices y penosos, nerviosos o enfadados, si miramos en el fondo de nuestros sentimientos y emociones veremos la realidad de lo que nos está afectando. Eso dicen los psicólogos...

Yo en miles de ocasiones no sé decir qué es lo que me pasa, miro y vuelvo a mirar, busco y trato de decirme a mí misma qué es lo que me molesta, para intentar ponerle remedio.


Casi nunca lo logro. No sé si es por esta tendencia mía a la melancolía que me hace regocijarme en los problemas y la angustia y se empeña en no salir de la cueva oscura y dejarme ver la luz.


Cuando me encuentro mal no hay quien me saque, es como si una parte de mí no quisiera salir de ahí, como si necesitara sufrirlo y regodearme y vivirlo mientras lo esté sintiendo porque es parte de mí, de como soy, de mi humanidad.


Es algo imperceptible a los demás, solo la persona que me conoce al máximo se da cuenta, quizá a veces disimula y no me pregunta para no agravarlo pero otras viene a mí porque intuye que me hace falta. No sabe hasta que punto su sola presencia me salva.

En ocasiones es como si tuviera que dejarme llevar en un profundo sueño, en un lago donde flotara y el agua estuviera calma y me llevara donde le pareciera, totalmente ajeno a mi voluntad.


Ahora no tengo paz, no la siento, me parece que es demasiado difícil encontrarla. Me envuelve el miedo y la desesperación.

La sensación de angustia no me deja ni tragar agua o alimentos, mi respiración va a su propio compás, mis movimientos y todos mis actos son por inercia y conocimientos previos, no porque yo los decida.

Estoy porque estoy, existo porque aún respiro aunque sea irregularmente y porque la sangre aún corre por mis venas y eso que tengo la sensación de que hay partes de mí donde se agolpa de una vez y no fluye.

Voy a cerrar los ojos, todo pasará, todo se calma, cuando los vuelva a abrir el mundo será de diferente color de nuevo.

lunes, 8 de agosto de 2016

Maltrato animal

Me tengo por una buena persona, como decían las madres y las abuelas, no he robado y no he matado, así que en principio lo soy.

Pienso en todo el revuelo que se monta con el tema de los toreros, las corridas de toros y tantas fiestas en los pueblos de España donde la tradición consiste en hacer "perrerías" varias a los pobres animalitos.

Los lugareños dicen que es tradición y cultura, que son cosas que se han hecho siempre y nunca ha pasado nada, que si el animal no sufre, que si las quitan se pierde la esencia del pueblo o que es atractivo turístico y la economía se ve afectada por su pérdida... en fin.

Igual pasa con las corridas de toros, quienes las defienden dicen que es el sello de España, que es un arte, que esos animales no existirían si no fuera por los festejos y corridas, que hay muchas personas que viven de esto, incluso se atreven a llamar a los toreros maestros.  Para mí son asesinos puros y duros, pero a esa parte ya llegaremos.

También tenemos a los cazadores, sobre todo los furtivos, los que matan sin medida por diversión y dinero, quienes destrozan animales para vender sus cuernos y dejan especies en riesgo de extinción sin miramiento alguno. 

Los que cuelgan los cuernos y las cabezas en las paredes como adornos, los que tienen alfombras de las pieles, los abrigos, los bolsos y zapatos y un largo etcétera. 

El otro día vi a unos cuantos practicando pesca deportiva y pensé que la diversión es pescarlo y luego devolverlo al mar. Ellos dicen: Ay pero si no los matan, no son para comer... y el anzuelo que se les clava para cogerlos y la herida que se hace al atravesarles la piel y luego sacarlo ¿no les duele? ¿a las personas no les dolería si les hicieran lo mismo?

Y si pensamos en maltrato animal no hay que olvidar los que tienen animales en casa y los dejan a la intemperie con el mal tiempo, les pegan sin razón, no les dan agua y comida o les abandonan porque ya están aburridos de ellos o se han hecho demasiado grandes o peligrosos para seguir teniéndolos en casa.

Podría seguir con los criaderos de animales, las ganadería  y demás, pero sería meterme en terreno peligroso y aunque son muchos los que dicen que allí los animales sufren y lo pasan realmente mal, yo no lo he visto por dentro y no puedo dar fe de ello.

A nivel personal tengo animales domésticos, los cuido, los limpio y doy de comer, tienen sus casas y nunca les haría daño, pero ¿a quien no se le ha olvidado echarles alguna vez comida o no se han dado cuenta de que el bebedero se había quedado sin agua?Y casi todos somos carnívoros y comemos todo lo que viene de animales y usamos cosas que vienen de ellos también sin pararnos a pensar más
La reflexión y pregunta que me hago y os hago es: son asesinos los cazadores, los maltratadores de animales, los que los abandonan, los que los usan para peleas... pero ¿y tú y yo? ¿seré una maltratadora y la misma asesina porque como carne y permito y favorezco con eso el trato que se les da por ejemplo en las ganaderías?

Me gustaría que dijerais lo que vosotros opináis con respecto a este tema, mis queridas rocas diamante.

jueves, 4 de agosto de 2016

Gomaespuma. Conocidos.

Va a hacer un año y medio desde que hablamos por primera vez y cerca de ocho meses desde que no hablamos...

Tenemos conocidos en común y a veces pienso que me gustaría preguntarles por ti y que ellos pudieran preguntarte a ti sobre mí, sobre nosotras.

Preguntarte si nos odias, si ya nunca te acuerdas de nosotras, si alguna vez nos echas de menos, si toda la vida vas a tenernos ese rencor y esa rabia interior o si ya solo nos olvidaste y somos nada.

Me gustaría saber si todavía te molesta hablar del tema, si has encontrado otras consejeras y otros pilares, si otras se quedan hablando contigo hasta las tantas de la madrugada, si te van a hacer testigo en su boda, si alguna va a ser la madrina de tu niño, si hay quien te aconseja como hermana mayor, si se preocupa por ti como lo hacíamos nosotras, como lo hacía yo.

Ya pocas saben de ti y no voy a preguntarles, es verdad que en ocasiones siento curiosidad y que conocer algún detalle de ti en la actualidad me provoca una sensación rara en el estómago.

Aún no he encontrado a nadie más que se emocione como lo haces tú con la poesía, que ame la literatura así, como nosotras, que sea capaz de hablar en mensajes con trozos de poemas y decir lo que decíamos.
A cualquiera le parecerá ridículo pero nosotras nos entendíamos y tenía todo el sentido del mundo.

Nadie es imprescindible, lo sé y tú no ibas a ser menos, creo que lo único que me pasa es que me molesta no haber podido terminar de tragar este asunto porque las cosas a medias me sacan de quicio, las relaciones inacabadas dejan una estela ahí que no cicatriza bien si no tienen en algún momento ese unto y final.

Siempre has sido puntos suspensivos, si solo hubieras tenido el valor de quedar, de mirarme a la cara y decírmelo todo.

Fuiste una cobarde y por eso esto no me deja tener paz porque quiero mi final, Después de todo sé que me lo merezco y aún creo que alguna vez nos encontraremos por el camino y vendrá la paz para que pueda pensar en esto y recuerde solo lo bueno y sonría.