lunes, 23 de abril de 2018

Feria del libro

La primera vez que se celebró la Feria del libro en el país fue en el año 1933 y la organizaron libreros madrileños.

Desde entonces, se ha seguido haciendo cada año (salvo el parón que tuvo por el inicio de la guerra civil) y es una gran costumbre que han ido tomando muchas ciudades españolas.


Es un evento cultural muy importante que reúne libreros, editoriales consolidadas y nuevas e independientes además de a muchos escritores y ávidos lectores donde todos participan y disfrutan de lo que les gusta, los libros.


Es un buen momento para realizar algunas actividades culturales relacionadas con la lectura, como talleres, charlas, recitales y por supuesto, presentaciones de libros.


En la ciudad donde yo vivo se celebra desde el 17 de abril hasta el 6 de mayo y habrá presentaciones de libros, exposiciones, música y baile, lectura de libros y encuentros literarios casi todos los días.


Es una magnífica ocasión para encontrar libros de segunda mano, clásicos, tesoros casi olvidados y las novedades que dan oportunidad de que autores noveles sean un poco más conocidos.

Recuerdo la Feria del libro cuando era jovencita y estaba en Madrid, montones de casetas rodeaban el Retiro y a mí me parecía alucinante.

Desde hace unos años vivo en el sur y cada primavera veo poner las casetas en la Plaza con la misma emoción que antaño o incluso más.

Creo que para cualquier escritor es un sueño hecho realidad estar en una de ellas con su libro, firmando ejemplares y recibiendo cariño de los futuros lectores.


Este es el año, por fin voy a cumplir mi deseo, así que puedo decir, muy feliz, que el miércoles 25 de abril por la tarde, estaré en la Feria de Algeciras con mi poemario, Huevos revueltos para desayunar.
Firmaré libros, compartiré momentos increíbles con otros compañeros y amigos y estaré donde me gusta, rodeada de libros. 

Os espero allí y si no estáis cerca, pasad por las ferias de vuestra ciudad, disfrutad del olor a libros, a ilusión, a esfuerzo, a historias que esperan ser leídas y acogidas en vuestra casa y vuestros corazones, dad oportunidad a los nuevos y no descartéis llevaros alguna reliquia. Que la lectura no se pierda, todo lo contrario. 

lunes, 16 de abril de 2018

El arte está en todas partes

Vivo en una ciudad donde estoy empezando a darme cuenta de que si hablamos de cultura y riqueza, hay a patadas.
Es raro que no me aparezcan eventos en Facebook acerca de presentaciones de libros, conciertos, exposiciones y demás.
De hecho, es muy fácil que coincidan varios el mismo día y tengas que elegir, porque de momento aún no he conseguido estar en dos sitios a la vez.

Muchas veces estos se realizan en lugares oficiales del ayuntamientos, tipo centros documentales y otras salas o sedes de asociaciones del lugar; pero se puede ver que cada vez hay más bares, pubs o cafeterías que abren sus puertas a la cultura y al mundo artístico y me parece algo muy importante.

En ocasiones solo si perteneces a grupos culturales es cuando te enteras de estos eventos, lo que me parece una pena porque he ido a presentaciones de libros donde apenas se llenaba la primera fila y creo que en parte es por la falta de difusión y también porque en vez de unirnos todos por la cultura, hay quienes parecen que se ponen a competir.

La parte extraordinariamente positiva de que cada vez se hagan más cosas en locales de ocio es que, sin saberlo, puedes salir a merendar o a tomar algo después de cenar y llevarte la grata sorpresa de encontrarte con música en directo, con un recital de poesía o con la inauguración de una exposición de pintura.
Si esto hubiera sido en centros del ayuntamiento, no sería posible y pensar en esos vacíos y en esas decepciones, yo que soy escritora y participo en cuantos recitales puedo, me parece que hace que se te quiten las ganas. 
También te decepcionas cuando es en locales porque muchas veces no van tantas personas como esperarías pero al menos te arropan los que han ido allí y se lo han encontrado por casualidad y no resulta tan duro.

La semana pasada me enteré por casualidad de un evento que se celebraba, por la tarde, en un bar del centro de la ciudad y donde nunca había entrado; se trataba de una Jam de poesía y música, la entrada era libre al igual que la participación.
Así que allí estaba yo de las primeras y a horas muy tempranas y para mi sorpresa conocía a algunas personas que asistieron.

La tarde resulto magnifica, mucho mejor de lo que me esperaba, no es que se llenara hasta los topes pero tampoco quedaron demasiadas sillas libres entre espectadores y espontáneos que salimos a recitar.

Verme allí, en un espacio donde poder expresar y donde otras personas te escuchan con atención y después recibir aplausos y cumplidos, no tiene precio, al igual que no lo tiene escuchar a otros con poemas increíbles y relatos que te hacían poner los pelos de punta.
Conocer a gente estupenda que ama lo mismo que tú y con quien te apetece volver a coincidir porque fue una experiencia tan buena que volveremos a repetirla a menudo, incluso que alguien se quede con ganas de más después de escucharte y que te pregunte para llevarse tus poemas a casa, de verdad que solo quien vive esas cosas lo entiende.

Así que estaría genial que cada vez nos uniéramos más por el mundo artístico y compartiéramos arte, cultura y buen gusto y nos enriqueciéramos los unos a los otros.

lunes, 9 de abril de 2018

Quid pro quo

Inicio sesión en una red social, una de varias que tengo porque entre mi vida personal, el blog y haber publicado mi primer libro, acaban siendo unas cuantas.

Veo un mensaje de alguien que no sigo y no me sigue pero que aún así me ha escrito, dice algo así: Buenas tardes, soy X y hago reseñas de libros, me encantaría colaborar contigo y hacer una reseña de tu libro.

Y yo como en otras ocasiones que alguien me escribe preguntando por mi libro, le dije que estaba disponible en papel en la web de la editorial Círculo Rojo y la versión ebook en amazon.

Me siguió, la seguí pero no recibí más respuesta ni interacción conmigo por su parte; días más tarde me puse a hacer un poco de limpieza de la red social por aquello de que hay mucha gente que te sigue, la sigues y después te dejan de seguir, cosa que no entiendo pero que mejor dejaremos para otra entrada porque da para mucho hablar.

El caso es que vi sorprendida que aquella chica del mensaje me había dejado de seguir y por supuesto no había vuelto a dar señales después de que yo la contestara.

Así que yo me planteo, ¿hay gente que te pregunta por tu libro para hacer reseñas, les dices donde hacerse con él y no te contestan mas y te dejan de seguir? 
Ah, ya, la cosa es que esa bloguera esperaba que yo le regalara mi libro y así ella poder leerlo y hacer una reseña y tonta de mí no me había dado cuenta.

Esto me lleva a cuestionarme ciertas cosas y me encantaría la opinión de quienes me leéis porque sé que muchos sois compañeros blogueros, algunos hacéis reseñas de libros, otros sois lectores y algunos también habéis escrito libros.

¿Creéis que es lógico mandar ejemplares de un libro que habéis escrito, a un montón de blogueros para que hagan reseñas y obtener con ello más éxito, más difusión y que a la larga proporcione más ventas y que os conozca mucha gente aunque eso signifique un gran desembolso inicial?
Porque, aquí entre nosotros, los libros no son carísimos pero tampoco son absolutamente baratos.

Imaginad que sois escritores, que publicáis con una editorial tradicional y vuestro libro cuesta unos 14 euros por ejemplo y vuestra ganancia es del 5 por ciento, si tenéis que mandar decenas de libros para reseñas pagados de vuestro propio bolsillo, da bastante dolor, ¿no? 
Mejor aún, ¿y si es con una editorial de auto edición donde todos los gastos han sido sufragados por el mismo autor? No solo es difícil vender los libros para pagar los gastos sino que luego hay que intentar obtener algunos beneficios.

¿Hasta que punto puedes ganar con ello y tener repercusión? ¿Es buena idea perder dinero para luego "supuestamente"ganarlo junto con éxito?

Lo cierto es que las editoriales y los blogueros colaboran juntos en muchas ocasiones, y los segundos reciben libros para hablar sobre ellos y que las editoriales obtengan beneficios con más ventas.

Sé que algunos autores mandan documentos de word u otros formatos con sus historias para que hablen de ellos y lo sé de primera mano porque aquí estoy, soy bloguera y me los han ofrecido.

Entonces, ¿quien se beneficia y gana, blogueros, autores, los dos? Blogs de éxito a costa de autores, por ejemplo noveles, que pierden dinero mientras que los blogs proporcionan beneficios? O los autores son los que se llevan la mejor parte gracias al esfuerzo y trabajo de unas personas que hablan bien de su trabajo en sus espacios?

Sé de muchos blogs donde sus escritores ayudan a los autores sobre los que escriben comprándoles sus libros (y creedme, se agradece) o simplemente van a la biblioteca a proveerse que para eso están también; pero no van a los autores directamente a pedirles un ejemplar de su libro poniéndoles en un compromiso.

Es una reflexión sobre el tema que me apetecía compartir y de verdad que me gustaria saber como lo veis vosotros.

lunes, 2 de abril de 2018

Vuelve a ser mi primavera

En ocasiones en el amor pasa como dice la canción, que "se nos acabó de tanto usarlo" o como las bombillas que al principio iluminan mucho pero que con el paso del tiempo pierden intensidad hasta fundirse.

Por eso en el amor hay que regular la intensidad para que no ocurra esto, todos creen que siempre será como esos primeros meses de vida donde el tiempo vuela, cuando dos cuerpos sienten el deseo de, por unos instantes, pasar a ser uno.
Creen tener el control de esa explosión de hormonas descontroladas que no paran de vibrar.

Pero el tiempo sigue su curso y toda esa borrasca de química obsesiva se convierte en anticiclón; es cuando hay que procurar pequeñas lluvias a diario para que siga creciendo ese brote blando, que puede convertirse en un gran roble si se baña con dosis de cariño, ayuda, compromiso, apoyo y en ocasiones con granizos que hacen que vibre el suelo de nuestro amor.

Hay que seguir renovando y abonando el suelo de este joven árbol porque vendrán vientos huracanados, tornados y otras muchos fenómenos que lo pondrán a prueba, pero si se protege en el abrigo del respaldo mutuo, con ayuda de la muleta para recomponernos y ese aliento cálido, el roble llegará a ser un gran árbol que nos cubra cuando seamos dos cuerpos cansados por el paso de los años, arropados en un confortable abrazo para encontrarnos al otro lado del arcoiris.


lunes, 26 de marzo de 2018

Erato

El día 21 de marzo fue el día de la poesía; no pensaba escribir nada sobre ella, total, ya he escrito acerca del poemario que publiqué y he hecho algunas entradas subiendo poemas.

Sin embargo, ese mismo día, subí a mi cuenta de Instagram un fragmento de uno de mis poemas y una amiga me escribió y me dijo: el poema del otro día me llegó.
Eso me hizo pensar, mi amiga es una persona a quien no le llama demasiado leer y mucho menos poesía y con todo se había molestado en leer esos pocos versos y se dio cuenta de que le gustaban, de que empatizaba con ellos y de que tenían que ver con su vida o con algún aspecto de su momento actual.

No a todo el mundo el gusta la literatura y la poesía es un género bastante olvidado, considerado aburrido, antiguo, pesado, quizá hasta intenso llegando a desagradar.
Confieso que no soy muy amante de los clásicos, que algunos de ellos también me aburren y que no fue hasta la adolescencia cuando empecé a entenderla y a sacarle jugo.
Cristina Peri Rosi tuvo la culpa; con un estilo de poemas que no rimaban, no aburrían, eran totalmente opuestos a lo que yo consideraba poemas y por eso me conquistó.

No empecé a escribir poesía en serio hasta los veinti... algo y desde entonces no he pareado; son poemas de verso libre, prosa poética o como quiera llamarlo cada uno, para mí es una liberación, una pasión, un descanso, una aventura, es algo que me da felicidad.

Creo que es una parte de la literatura poco comprendida, que se da por hecho que es aburrida y pocas veces se le da una oportunidad... hasta ahora; desde hace unos cuantos años, existe una corriente de poesía contemporánea que lo está cambiando todo, jóvenes promesas y no tan jóvenes estamos moviendo este tipo de escritura que la mayoría de las veces se sale de la estructura antes establecida y curiosamente encanta.


Cada vez más personas se animan a escribir, a leer, hasta hay lugares donde cada noche se recita poesía y montones de cafeterías o pubs que están dispuestos a promover este tipo de arte y que pueda llegar más fácilmente a la gente que siempre lo ha prejuzgado.

Evidentemente no va a gustar a todos, ni se pretende, pero si como pasó con aquella amiga mía, hay algunas personas que la leen o la escuchan son capaz de sonreír, de llorar, de enternecerse con ella, habrá valido muchísimo la pena.

Siempre digo que las poesías son canciones sin acompañamiento musical y ya música es poesía con instrumentos y ¿a quien no le gustan las canciones si casi siempre dicen y llenan tanto?

Si os gusta leer os invito a que la descubráis y si no os gusta, ¿qué perdéis? Los poemas son historias cortas que están esperando una oportunidad y quizá os sorprendan.


lunes, 19 de marzo de 2018

De la mano

No es el día ni la semana, ni siquiera el mes del orgullo lgbt, ni el de la visibilidad lésbica o de los transexuales o intersexuales, ni ningún otro que se les parezca.

Por eso es un momento estupendo para escribir sobre el tema, porque no se celebra nada y son cosas que se debe respetar y poner en práctica todos los días, como con el día de la mujer que ha sido este mismo mes o el de los enamorados; que no sea algo de unas pocas horas, que tenga sentido siempre.

Empezaré por decir que no sé mucho acerca de los hombres, no lo soy y mi pareja no o es; mi relación con ellos es bastante lejana y aunque hay hombres por todos lados no es que yo me relaciones especialmente con ellos de cerca.
Por eso creo que no los conozco, no sé bien como piensan, ni lo que quieren, qué cosas les asustan y cuáles les hacen sonreír, solo puedo dar por hecho a base de tópicos y creo que eso es injusto, como siempre que hacemos nuestras conclusiones intransigentes por las cosas que pensamos saber.

Supongo que al ser mujer y pertenecer a un minoría  que lucha por la igualdad y no discriminación, siempre estoy demasiado ocupada en mirar mi propio ombligo, en estar a la defensiva pensando en un posible ataque. Sin embargo, sé que los hombres no tienen que ser enemigos, deberíamos ser todos aliados.

Me parece que tienen sus propios temas, que estamos todos tan condicionados a lo que supuestamente debemos ser y lo que se espera de nosotros, que a veces no nos permitimos ser naturales porque no está bien que los hombres lloren, ni que muestren su sensibilidad, lo hombres deben ser unos machotes, trabajar para mantener y cuidar de la familia, beber cerveza, adorar el fútbol, los coches y ser unos manitas, deben sacar a la mujer y los hijos el domingo a pasear por ahí y comer fuera, deben, deben, deben... pasa igual que con nosotras.

¿Qué hay de los hombres que aman la poesía, el ballet, que son amos de casa, que lloran como magdalenas viendo un culebrón, que son delicados y no saben ni cambiar una bombilla?

Ah, ya que son todos maricones...

En principio es más fácil y cómodo ser hombre en esta sociedad machista y patriarcal y si ya le unimos ser blanco, rubio y heterosexual es la perfección... en fin.

Quizá me esté equivocando, tal vez en este momento que tengo de empatía no esté acertando en nada, pero a mí me parece que es muy difícil ser mujer... y también hombre y no solo entre ellos sino a la vista de las féminas que desgraciadamente aún dan por hecho ciertos comportamientos que se supone que debemos tener cada sexo.


Es difícil ser diferente, es complicado cambiar y tener otra mentalidad para los que te desaprueban, lo entiendo.

Hacer lo que no se espera de ti porque es lo que te hace feliz (dentro de unos límites, evidentemente) me parece de valientes.

Todo esto viene porque hace poco vi a dos chicos gays de la mano, paseando tan felices por mi barrio y es algo a lo que no suelo estar acostumbrada porque es menos habitual que ver de la mano a dos muchachas.
Un hombre se paró y se dio la vuelta para mirarlos. Soy muy consciente de que los miró pensando algo muy diferente a lo que estaba pensando yo al observarlos.

El cuadro es una obra de la artista Piper, de su serie "Erotic dreams". Si queréis saber más sobre ella, pinchad en el enlace Piper


lunes, 12 de marzo de 2018

El abrazo

A veces conoces a una persona que tira por tierra todas las creencias que tenías sobre la humanidad y sobre la amistad.

Llega, poco a poco y de manera circunstancial y sin saber cómo, logra quedarse. Te demuestra más en pocos meses que muchas otras que conocías y se llamaban amigas desde hace años.

Te cuida, se preocupa por ti, te aconseja, te apoya, se alegra cuando te pasan cosas buenas, escucha tus preocupaciones, es cariñosa, empática, puedes hablar y contarle de todo y confías en ella porque sí y eso que con el resto no eres de esa manera; conclusión: la tienes que querer y no te arrepientes porque te sale de corazón y es alguien con quien hablas cada día y si falta uno, la extrañas. 

Otras veces conoces a una persona muy diferente de las demás; te advierte que es difícil, que es poco sociable, que se agobia, que no sabe si se quedará y que no siempre quiere cariño del resto de personas. Es tan complicada que, sin remedio, la adoras.

Con la primera puedes ser tú y también con la segunda. Lo malo de esta historia es la distancia; vivir a decenas de kilómetros y no poder compartir nunca el tomar algo en una bar, o una exposición en un pub o un recital de poesía en una cafetería.

Y de repente un día, sales por ahí con el coche de unos amigos y te acercas donde ellas están pero vas a otro desvío y sabes que se encuentran tan cerca y tan lejos a la vez, que te duele la cabeza solo de pensarlo.

Sigues disfrutando del paseo, del día, comes fuera, haces algunas fotos y alguien sugiere que vayamos a un sitio genial a cenar y casualmente está donde viven tus amigas o bastante cerca, lo suficiente para que una de ellas salga de casa corriendo con las ganas y la intención de poder darte por fin un abrazo en persona.

Desde luego no eres capaz de cenar tranquila y eso que el sitio donde te han llevado no puede hacer cosas más ricas, pero tú no paras de mirar a la puerta porque el cualquier momento va a aparecer alguien que lleva meses con ganas de darte un abrazo y tú también.

Al final llega el momento que te apetecía tanto desde hace meses y puedes abrazar a una y después a la otra y aunque solo son unos pocos minutos, el día de viaje en coche ha merecido aún más la pena y la reseca que te dejan las pastillas para el mareo también han merecido la pena y haber comido en un sitio un poco regular en un pueblo perdido también ha merecido la pena (porque el brownie aunque escaso estaba que no veas jaja) y te vuelves para casa con una sonrisa de oreja a oreja y repitiendo lo sucedido en el día una y otra vez para que no se olvide nada.